miércoles, diciembre 26, 2007

Hip hop aragonés

Este video musical no tiene desperdicio... Es el Malo Malote, haciendo hip hop del bueno (o parodiándolo, pero eso depende de cómo se mire). No os perdáis las letras, los coros, y los subtítulos...

viernes, diciembre 21, 2007

Meme de la solidaridad

Javifields me ha mandado un meme solidario.


Los premiados deben:

* Publicar un post en su blog (colocar la imagen del blog solidario es opcional).
* Entregar el premio a otros siete blogueros solidarios de su elección, comunicándoselo por mail y mediante anotación en el blog

Este es mi post solidario:

Si le preguntaras a alguien cuál ha sido el peor año de la historia de España para fundar una juguetería, la respuesta estaría clara. Y sin embargo...


Estamos en el año 2007 y esta gente sigue vendiendo juguetes... Después de todo, quizás el año 36 no fuera tan malo para comenzar a vender juguetes. Por esa razón que estás pensando y por cincuenta y cinco más.

Y estos son los blogs solidarios a los que les transmito el meme. A las recetas caseras de cocina que mamá comparte con todos nosotros. Al fanzine infratextos por creer en la autopublicación. Al peleón de peleones porque cree en la solidaridad. A el año sabático porque la vida tendría que ser sabática y él lo está intentando. Y para no perder mi constumbre de enviarles memes a gente que nunca me leerá (que ha sido la verdadera razón por la que javifields me ha enviado el meme), también se lo envío al blog de médicos sin fronteras (Alfonso Verdú) por razones obvias. A Ryszard Kapuscinski, porque si todos aprendieramos a mirar las cosas como él las miraba al mundo le iría mejor. Y finalmente, a José Ángel Biel, porque él sabe bien que el fabuloso proyecto que trae para Aragón generará puestos de trabajo de calidad, fomentará la vida sana entre los turistas y beneficiará a la población local.

martes, diciembre 18, 2007

Me estoy quedando calvo, ¿dónde me puedo hacer un implante de pelo?

Lo único que tengo claro es que yo nunca me haré un implante de pelo en una clínica en la que también se dedican a hacer depilaciones. No sabría decir por qué, pero me daría un poquillo de cosa...


Publicidad de la clínica Universal, Dublín, Irlanda



viernes, diciembre 14, 2007

Fisioterapeuta II: los eructitos y mi dieta

Hace un par de días ya hablé de mi fisioterapeuta y su afición por mis orejas. Espero que al leer mi anterior post no pensarais que lo único que hizo la fisio fue tocarme las orejas, ya que sería totalmente injusto con ella... También se echó muchos eructitos, de esos que no salen de la boca pero llenan de aire (de eructito) los carrillos de una forma tan graciosa.

Mientras la fisio pasaba la máquina* por mi espalda oí el primer ruido, como si una cañería obturada se hubiera desatascado de repente. 'Pobre mujer' - pensé - 'tiene el estómago revuelto'. Pero no le di mayor importancia, porque eran las 3h30 de la tarde y a esas horas ya se sabe...

Sin embargo, cuando la fisio comenzó a organizarme las vísceras (esas fueron exactamente sus palabras) comencé a escuchar eructitos, primero muy flojos y luego tan enormes que sus carrillos no sólo se hinchaban sino que parecían ir a explotar. Los eructitos continuaron durante media hora más, y finalmente, la fisio, consciente de que quizás yo me estaba dando cuenta, comentó: 'es que la barriga a estas horas...'. Yo sonreí, como suelo hacer cuando no tengo comentarios sobre algún asunto. Además, bastante problema tenía ya con controlar mis propios gases, puesto que la mujer no paraba de manosearme las vísceras.

Todo hubiera quedado allí (y en mis orejas y en mi tripa) si hacia el final de la visita la fisio no hubiera puesto en práctica la parte final de su tratamiento...

- Bueno, pues ya está. Quiero verte la semana que viene. Y ahora voy a escribir aquí la dieta que tienes que seguir a partir de ahora, porque creo que no comes bien y que estás llenando de toxinas tu cuerpo.

A continuación, escribió en un papel lo que no tenía que comer y lo que sí tenía que comer. Yo no me lo podía creer... ¡Una consumada eructitadora aconsejando cómo comer! ¿O será que los eructos son buenos para la salud y su dieta va dirigida a la creación de gases?

¡Qué dilema! ¿Sigo su dieta o no? Estoy tentando de hacerle caso, principalmente porque el imán de mi oreja comienza a dolerme mucho, y quiero que me lo quite. Y me temo que la única forma de convencerla de que ya estoy curado sea consiguiendo eructar con el mismo estilo que ella.

* todavía no sé qué era esa máquina, pero las sensaciones que provocó fueron las siguientes: mucho frío, calor, quemazo, mucho frío, calor, calambrazo, gritito de disculpa de la fisio, calor, frío.

miércoles, diciembre 12, 2007

Fisioterapia I: Mis orejas

A las mujeres les gustan mis orejas. Es un hecho, no hay discusión posible. Sobre todo después de lo de ayer...

Hace un par de años fui a hacerme acupuntura, con el propósito de rebajar el dolor de mi tendón rotuliano. El resultado ya lo conté en el blog de Ra y Mon: la tía (china) me metió una semilla en la oreja. Eso de por sí ya fue raro: una semilla en la oreja para curarme la rodilla. Pero lo atribuí a una disciplina médica desconocida para mí. Ni siquiera llegue a sospechar que Way Way buscara el placer en mis orejas.

Hasta que ayer fui al fisioterapeuta, con el propósito de rebajar el dolor de las lumbares. Mi objetivo principal era pagar para que alguien me masajeara un poco la espalda, y si le apetecía, las piernas (o los pies). ¿Y a que no adivináis qué fue lo primero que me tocó la fisio?

Efectivamente: la oreja derecha. ¿Qué tienen mis orejas que las hacen tan atractivas para las mujeres?

Alguno dirá que es un método de curación muy extendido entre los naturópatas, homeópatas, acurópatas y otros 'ópatas', pero tengo aquí un documento audiovisual que demuestra que la fisio no me tocó la oreja con intenciones sanadoras, sino que se aprovechó de su situación (en bata blanca) para tocarme la oreja. Resumidamente, la fisió afirmó que me iba a colocar un iman en la oreja para reequilibrar mis energías orejiles. Y en efecto, así lo hizo, y yo vi las estrellas cuando en lugar de colocarme el imán, lo clavo con todas sus fuerzas sobre mi cartílago. E aquí la oreja imantada:

De camino hacia mi casa tuve que andar con cuidado, puesto que con un imán en la oreja me arriesgaba a quedarme pegado a la barra de sujeción del metro y no poder bajar en mi parada. Y también tuve que alejarme de las señoras con joyas, porque no quería que la fuerza de mi imán hiciera pensar a alguien que tenía necesidad de besarle la mano (con mi oreja). Nada de esto ocurrió, ni siquiera me sentí atraído por un punky que llevaba más hierro en su cuerpo que la mujer biónica. Obviamente, escamado por la falta de atracción, lo primero que hice yo al llegar a casa fue comprobar si el supuesto imán efectivamente era un imán. No me gusta llevar en la oreja objetos 'fakes', imitaciones de otros objetos con personalidad propia. Acerqué un hierro a mi oreja y... Acerqué un iman de nevera a mi oreja y.... Acerqué mi teléfono móvil a la oreja y...




¡Nada de nada! ¡Ni metales, ni punkies, ni otros imanes! Por no ser, ¡ni siquiera es de metal!

Ahora la pregunta aleatoria es:

Fisioterapeuta, ¿qué me has colocado en la oreja? ¿un neurotransmisor para tenerme controlado? ¿un chip de sensaciones para poderte imaginar mis orejas allí donde estés? ¿una semilla con forma de imán? ¿O era simplemente una excusa para tocarme las orejas?

La semana que viene tengo cita otra vez... Pero no me va a pillar desprevenido. Esta mañana, viniendo hacia el trabajo, me he comprado unas orejeras. Vamos a ver quien es más listo, si la fisio o yo. Estoy deseando ver su cara cuando le diga que su supuesto imán no atrae nada de nada. ¿Confesará su maniobra? ¿Se hundirá ante mí? ¿Rogará para que no denuncie que su consulta es una tapadera para otros asuntos más turbios (como tocarme las orejas)?

Lo único seguro es que como acerque su mano a mis orejeras, incapaz de resistir la atracción (de mis orejas), se encontrará con una pequeña descarga eléctrica generada por la dinamo que llevo en el bolsillo.

lunes, diciembre 10, 2007

Una ganga de habitación

En París, uno puede encontrar apartamentos a precios muy razonables... ¡Solo 59,000 Euros! ¡Y con cocina! ¡Y con posibilidad de ducha! ¡Y con techo abuhardillado! Y encima, muy céntrico: ¡cerca de los jardines de Luxemburgo! ¿Por qué los franceses tienen derecho a estas gangas y nosotros no?




Claro, me había olvidado de mencionar 'ése' detalle sin importancia. Será que la perfección no existe.

miércoles, diciembre 05, 2007

Meme

Bet me ha pasado un meme... Es un meme demasiado personal para lo que a mí me gusta que sea mi blog, pero voy a procurar responderlo sin ser demasiado aleatorio...

1. ¿Cuanto tiempo llevas como bloguero?

Bloguero como tal, desde abril de 2006. Sin embargo, llevo escribiendo historietas y haciéndolas públicas por internet desde Octubre de 1997, primero por email y luego a través de una lista de distribución. Algunas de estas historietas las voy sacando en formato blog en el fenecido raymonescriybe.blogspot.com

2. ¿Cómo te enteraste de la existencia de los blogs?

¿Cómo podría no haberme enterado?

3. Nombra 5 blogs que sigues diariamente

En el google reader estoy suscrito a 28 blogs. Sin embargo, muy pocos de ellos se actualizan diariamente, así que a pesar de mi seguimiento diario no se produce esa lectura diaria que me gustaría.

4. ¿Eres lector anónimo de algún blog?

Sí, claro, de la mayoría nunca comento nada.

5. ¿Alguno de los autores de los blogs te resulta especialmente simpático?

Sí.

6. ¿Con cúal de los blogueros que lees te irías de marcha?

Pues precisamente esta noche me voy de marcha con casi todos los blogueros con los que me iría de marcha. Eso sí, ya veremos cómo marcha la marcha, porque yo no estoy para muchas marchas últimamente...

7. ¿Con que tres blogueros pasarías una noche de desenfreno sexual?

Por culpa de esta pregunta voy a recibir a partir de ahora un montón de visitas de gente que busca en google 'desenfreno sexual'. Una de mis entradas estrella en google es " Estrategias vitales: siga a las minifaldas", pero la media de tiempo que estos lectores se quedan en mi blog es de 1 segundo. Creo que se quedan decepcionados al encontrar filosofía y no fotografía... creo que esta vez, cuando busquen desenfreno sexual también quedarán decepcionados. No tanto como los que buscan pensamientos de agradecimientos, pero por el estilo...

8. ¿Te has enamorado alguna vez de un bloguero?

¿Vale enamorarse de alguien antes de que se hiciera bloguero? ¿Cuentan los que a pesar de tener un blog no lo hacen público?

9. ¿Estás satisfecho con tu blog?

No demasiado, he perdido parte de la ilusión con la que lo comencé y cada vez le dedico menos energías. Cualquier día lo dejo, porque siempre he pensado que era mejor retirarse en lo más alto que arrastrarse hasta perder la dignidad. Y mi punto más álgido como bloguero, admitámoslo, hace tiempo que lo deje atrás.

10. Escoge entre 3 y 5 blogueros para que continuen con este MeMe.

Ummm... En mi larga tradición de pasar MeMes a gente que no sabe que existo, le paso este MeMe a Wynona Rider, George Clooney, Brat Pitt y Melinda Kinnaman. Además así me aseguro de que los que pongan en Goole 'desenfreno sexual con Wynona Rider' acaben en este post. Me gusta tener lectores de calidad...

martes, diciembre 04, 2007

Ajos camuflados como frutas

Leo el titular dos veces y vuelvo a leerlo porque no entiendo qué me está intentando decir el periodista:

Desmantelada una red asiática de tráfico de ajos camuflados como frutas

Leo de nuevo el titular, y luego la noticia cinco veces. ¿Qué? ¿Camuflando ajos como frutas? ¿Para qué? Leo otra vez las razones que da el artículo, pero no entiendo nada. ¿Alguien me lo puede explicar?

Hay tantas cosas que me gustaría comentar sobre esta noticia que la mente se me bloquea, los pensamientos fluyen a tal velocidad que no sé por dónde empezar. Los comentarios a lo Victoria Beckham se los dejaré a las revistas del corazón. Yo simplemente voy a resaltar los siguientes puntos, los demás los dejo para vuestras propias fantasías:
  • No nos dicen de qué disfrazaban a los ajos... ¿De sandía? ¿De chirimoya?
  • No nos dicen cómo los disfrazaban... ¿Les hacían trajecitos? ¿Practicaban el ajo-painting?
  • ¿Cómo les han pillado? ¿Algún funcionario de aduanas se dio cuenta de que algo olía mal en esa chirimoya?
  • ¿Le crearon un conflicto de identidad a los ajos cuando los disfrazaron de frutas? ¿Qué siente una hortaliza cuando la confunden con una fruta? ¿Es vergonzante ser un ajo?
  • En el artículo se menciona que el tráfico ilegal de este tipo ha aumentado, "... lo que implica también a laboratorios de pruebas y análisis ...". ¿De verdad que hace falta un laboratorio para distinguir a un ajo de una fruta? Se me ocurren un par de pruebas muy poco científicas pero infalibles.

De todas formas, la frase que realmente me ha impactado es la siguiente: "Los ajos son para Bruselas un producto "altamente sensible" dentro de la Unión Europea." ¿Tanto odian el ajo en Europa? ¿Llegará el día en que para comer unas gambas al ajillo antes tengamos que pasar por la plaza a comprar unos gramitos de ajo al dealer de la zona?

viernes, noviembre 30, 2007

Conversaciones en el Raval

Tengo un vecino camello. Ya lo he explicado en alguna ocasión. No es agradable, porque además de camello es consumidor, algún otro vecino se lo ha encontrado tirado en la escalera, babeando e incapaz de decir dos palabras seguidas. Las más de las veces, es cierto, no se le ve tirado en el suelo sino en la entrada del edificio, pasando su mercancía o conversando con sus 'amigos'.

El camello en cuestión vive con su madre. Además, en el piso de enfrente viven su hermana, su cuñado y varios sobrinos. Hace unos días, el camello me hizo el honor de hablar frente a mí con su sobrina mientras esperábamos al ascensor (sobrina de la que también he hablado en alguna ocasión, ya que se ha peleado varias veces con la chica de la limpieza).

Camello - Oye, tú, a ver cuando empiezas a trabajar en algo.
Sobrina - Pero si ya estoy haciendo un curso de administrativa. Cuando acabe buscaré trabajo.
Camello - A ver si es verdad... Por fin haces algo útil...

Creo que este hombre sería un buen político: esta conversación escenifica perfectamente lo que muchos de ellos hacen constantemente: predicar la moral con la palabra y actuar como si eso no fuera con ellos.

miércoles, noviembre 28, 2007

Mono narigudo en Bako, Sarawak, Malaysia

Nota: tenéis mucha más información sobre los monos narigudos de Bako en BuscoUnViaje.com

Os dejo con el mono más extraño que yo jamás he visto... ¡y dando saltos!



A ver si alguien adivina como le llaman a este mono los malayos...

(pista: es una nacionalidad europea)

domingo, noviembre 25, 2007

¿Qué vino antes, los pitufos o 'eres un pitufo'?

El otro día surgió la (razonable) duda de si a la gente bajita se les llamaba 'pitufo' antes de que existieran los pitufos (azules). Hubo opiniones para todos los gustos (bueno, una de ellas no sería a gusto de nadie) pero nadie pudo dar una respuesta definitiva. Hoy, en honor al conocimiento, copio y pego aquí la sección correspondiente de la entrada original de la wikipedia:

El nombre original de los pitufos es schtroumpfs en francés; Schlümpfe en alemán; smurfen en holandés; puffi en italiano; smurfs en inglés; barrufets en catalán; hupikék törpikék en húngaro; potxokiak en euskara.

Según cuenta Alfons Moliné[1] , el origen del nombre “Pitufos” se debe a que cuando fueron publicados por vez primera en castellano (en 1969) en la revista “Strong”, uno de sus redactores, Miguel Agustí, necesitaba un nombre para españolizar el vocablo original “Schtroumpf” y enseguida recordó el personaje de Patufet, figura emblemática del folklore catalán (y título de la más célebre revista infantil de anteguerra en catalán). De ahí derivó el nombre de “Los Pitufos”, que se mantendría en las siguientes versiones castellanas (menos en TBO, donde aparecieron brevemente a mediados de los 70 rebautizados como “Los Tebeítos”[sin referencias]).

El nombre catalán de barrufets, surgido en 1967 en la revista “Cavall Fort” (estos personajes se estrenaron en catalán dos años antes de hacerlo en castellano), ideado por el traductor y lingüista Albert Jané, no es un vocablo inventado, ya que existía en dicho idioma y significaba algo así como “duende” o “diablillo”. De hecho, hay en Cataluña personas apellidadas Barrufet.


Yo, si os digo la verdad, no acabo de entender muy bien este texto... ¿En catalán existe tanto el vocablo 'patufet' como el 'barrufet? ¿Es casualidad que ambas palabras se parezcan tanto? ¿Por qué el traductor al castellano recurrió a un vocablo catalán (que a su vez es muy similar a otro vocablo catalán usado para referirse a los pitufos?

¡Cuántos interrogantes! ¡Qué pitufada!

miércoles, noviembre 21, 2007

Contar los pasos para mantenerse en forma

Estoy acostumbrado a que mi forma de vivir despierte asombro entre mis congéneres ('asombro' es un eufemismo para '¡qué tío más raro!') pero como el avance de la ciencia es imparable y el tiempo me suele dar la razón, yo procuro mantenerme al margen de las miradas socarronas y continuar mi particular camino de la verdad.

Ya comenté en una ocasión lo importante que es para la felicidad llevar un podómetro encima; hoy, un amigo convertido al podómetro hace unos meses me ha enviado esta noticia:

Usar un podómetro, un aparato sencillo y barato que mide el número de pasos dados en un día, podría ayudarnos a mantener la forma, según muestra un estudio estadounidense. Sus resultados, que se publican en el último número de la revista Journal of the American Medical Association ('JAMA') ponen de manifiesto que la utilización de este sistema se asocia con aumentos en la actividad física y reducciones del peso y la tensión. Preocupados por la falta de ejercicio y las a....

Sin comentarios... Espero que esta nueva confirmación de un pensamiento aleatorio os ayude a bajar las barreras que os pudieran quedar y a comenzar a aplicar mis enseñanzas en vuestras vidas. Por si te acabas de incorporar al blog y estás necesitado de consejos útiles (es decir, de este tipo), aquí te dejo unas cuantas verdades vitales:

martes, noviembre 20, 2007

Truquillos para no pagar

Vivir en mi barrio puede ser apasionante. Esta claro que también trae algunos problemillas (encarnados en ovejas y en ratones), pero cuando se ponen todo en la balanza, la conclusión es que la experiencia es muy enriquecedora. Por ejemplo, a lo largo de estos cuatro años en el Raval he aprendido muchos truquillos para no pagar un duro por nada. Algunos ya los he contado en otros foros (como el arte de conseguir agua gratis o las macetas de alta seguridad); hoy aprovecho para añadir algunos a la lista:

  • En una terraza paralela a mi casa hay un teléfono desde el que se puede llamar gratis. Obviamente, está siempre ocupado. El único problema es que cuando llueve están allí, en la terraza. Pero oye, siendo gratis tampoco se puede poner uno a pedir demasiado. No sé cómo lo han conseguido, pero allí está. ¿Ventajas? Siempre tengo compañía cuando subo a la terraza, con la ventaja añadida de que como hablan en un idioma que desconozco, no se crea el mal rollo ese que se da al escuchar conversaciones ajenas. ¿Inconvenientes? Para llegar al teléfono tengo que hacer equilibrios sobre los tejados...
  • En mi edificio, la mitad de los vecinos se conectan directamente a la red eléctrica de la comunidad. ¿Inconvenientes? Tenemos facturas de la luz en la comunidad que ni Al Gore. ¿Ventajas? Les hemos puesto una multa mensual tan bestia que pronto estarán arruinados. ¿Algo incomprensible? La gente está pagando la multa en lugar de ponerse un contador de luz...
  • ¿Por qué pagar por aire acondicionado pudiendo tener agujeros en las paredes que comunican directamente con los vecinos (que sí que tienen aire acondicionado)?
Hay más, pero por hoy ya es suficiente... Os dejo asimilarlas y mañana os cuento la historia del vecino con el martillo y sus golpeteos rítmicos a cualquier hora del día...

viernes, noviembre 16, 2007

Dominios de internet

He visto muchos dominios raros en Internet, y gente dispuesta a pagar por mantener páginas sin demasiado sentido. Pero hasta hoy, no había encontrado ninguna como ésta:

http://www.ti-nunca-lleva-tilde.com

Glorioso...

No me preguntéis cómo he ido a dar con ella... No es algo de lo que esté orgulloso, pero una pista: me ha salido en google entre las primeras respuestas.

jueves, noviembre 15, 2007

La interpretación de un sueño

Interpretar sueños es muy fácil. Por ejemplo, hoy he soñado que era jugador titular de la selección de fútbol de Brasil, y que sin embargo nadie en el campo tenía muy clara mi posición y me mandaban de un lado para otro, diciéndome que ese no era mi lugar. Finalmente, he acabado de central (derecho) y sin que nos metieran ningún gol (creo que me he despertado al ver que me ponían de central).

La interpretación: he pasado a formar parte de un equipo de trabajo brillante, una selección de los mejores investigadores del mundo. Sin embargo, no consigo encontrar la línea de investigación concreta a la que dedicarme. Eso provoca presiones en mi consciente y mi incosciente substituye esa presión laboral por la responsabilidad de jugar en la selección brasileña y no saber en qué posición colocarme.

Creo que me podría dedicar a esto de interpretar sueños... porque lo he bordado: llevo casi tres semanas sin prácticamente salir de casa, todavía no me he reincorporado a mi habitual puesto de trabajo y la presión laboral que siento es cercana al cero absoluto. ¡Y ni siquiera he visto ratones en los últimos dos días!

martes, noviembre 13, 2007

Teoría del saludo laboral

Aprovechando estos días de reposo obligado y de distancia al puesto de trabajo, aprovecho para atacar un tema que me ronda la mente desde hace tiempo: el cómo, porqué y cuándo del saludo laboral.

Para comenzar, la teoría: "La intensidad del saludo entre dos compañeros de trabajo es proporcional a la distancia física entre el lugar donde se han encontrado y su puesto de trabajo".

Creo que ni siquiera es necesario que aborde aquí la demostración de esta teoría. Cualquiera que se haya encontrado con el mismo compañero de trabajo en

1) el pasillo; 2) el baño; 3) el ascensor; 4) la entrada del edificio; 5) el corte inglés; 6) el gimnasio; 7) un concierto; 8) otra ciudad; o 9) otro país,

sabe de lo que estoy hablando:

1) un gesto con la cabeza; 2) un 'hola' mascullado; 3) una conversación de cortesía; 4) un comentario gracioso; 5) un gesto de sorpresa y conversación sobre la interesante actividad que les ocupa (e.g. comprar calcetines); 6) una batallita sobre sus problemas físicos; 7) un apretón de manos o un abrazo (dependiendo del nivel etílico); 8) una cita para quedar a cenar esa misma noche; o 9) compartir unos días de viaje.

¿Y por qué? - me pregunto yo, siendo que lo que ese compañero de trabajo va a aportar a nuestra vida es similar en todos los casos (1-9), tanto para lo bueno como para lo malo.

No me entendáis mal, no estoy animando a que haya más contacto entre compañeros de trabajo (Dios me libre... No, no va por mis compañeros de laboratorio, que son todos muy majos, sobre todo mi jefe). Lo que desde aquí quiero proponer es que el próximo día que paséis por una situación 1-9 apliquéis una intensidad de saludo aleatoria 1-9. Es decir: cuando os crucéis por el pasillo con ese que se sienta en la oficina de al lado, en lugar de hacer un simple gesto de cabeza, ¡probad a invitarle a cenar! O por el contrario, si durante vuestro puente de la inmaculada en Estambul os encontráis con el contable, ¡hacedle un gesto con la cabeza y continuad vuestro camino!

Ya es hora de ir rompiendo con las tradiciones que nos atenazan, y acabar con la teoría del saludo laboral puede ser un buen lugar donde empezar. En cualquier caso, os garantizo unos pequeños momentos de diversión.

lunes, noviembre 12, 2007

El rey, Chávez y Zapatero

Del ya famoso 'incidente' de la cumbre iberoamericana yo me quedo con una frase posterior de Zapatero explicando por qué había salido en la defensa de Aznar:

"Si alguien ataca a un compatriota, le defiendes"

Esa es una idea tan asimilada por todos, que muy poca gente se para a pensar en la solemne tontería que hay detrás de ella; es más, creo que si preguntáramos por la calle la opinión de la gente, la mayoría afirmaría estar de acuerdo con ese postulado: "si alguien ataca algo o alguien de mi país, región, continente o familia, yo voy a defenderlo, sea lo que sea". Y esos pocos que afirmen no compartir la frase en cuestión, ante la situación real, enfrentados a un extranjero o extraño que critique algo de nuestra ciudad o de un familiar, tampoco podrán resistir el impulso de salir en defensa de esa horrible plaza o de ese odioso hermano. La mejor prueba de que esto es cierto la hemos vivido cada uno en nuestra propia piel... Yo, muchas veces me he visto defendiendo aspectos de mi país que detesto, por el simple hecho de que no me gusta que el criticador sea un extranjero.

Y yo me pregunto: ¿por qué? ¿por qué mi opinión sobre una frase tiene que cambiar en función de quien la haya formulado? ¿por qué Zapatero estaba obligado a salir en defensa de Aznar? Independientemente de que Chávez sea un bocazas populista y que den ganas de cerrarle la boca cada vez que habla, ¿por qué defendió Zapatero a Aznar? Creo que la respuesta es muy simple: porque Chávez no es un compatriota y Aznar sí. Si en lugar de Chávez, las críticas hubieran venido de, pongamos, Chaves, Zapatero no sólo no hubiera defendido a Aznar sino que hubiera aplaudido las palabras del presidente de la junta de andalucía.

Si todos aprendiéramos a juzgar al interlocutor por lo que dice y no por quién es, la vida sería mucho más sencilla. Y esto se puede aplicar a la política, al deporte, a la ciencia, a ...


viernes, noviembre 09, 2007

Bloggus Interruptus

Frente a lo que algunos maliciosos comentarios sugieren, no hice la prueba de la ratonera con un nuevo objeto (ver post anterior). Esta larga pausa en el blog se debe a tres factores:

- no tengo Internet en casa (hasta hoy, y de esas maneras).
- llevo sin salir de casa (i.e. de la cama) desde hace 13 días.
- mi idea de que si un estornudo me había aliviado la lumbalgia aguda, provocarme quince estornudos poniéndome pimienta en la nariz me iba a aliviar todavía más.

Trece días mirando el techo de la habitación dan para muchos pensamientos aleatorios. En cuanto me reincorpore a la vida de la calle (¿hay vida más allá de mi ventana?) compartiré esos pensamientos con todos vosotros.

jueves, octubre 25, 2007

Una zanahoria es más resistente que un ratón

En referencia al post del otro día sobre mis ratones domésticos, quiero hacer una aportación: las zanahorias son más resistentes que los ratones.



Hoy me voy a pasar por la boquería para comprar apios, ajos tiernos, mikados, espinas de merluza y cigalas, para poder seguir la serie "Un X es más/menos resistente que un ratón". Si alguien tiene un interés especial en una X cualquiera, le ruego que me lo haga saber.

miércoles, octubre 24, 2007

Encuentra tu pareja perfecta en el supermercado

Muchas veces, en el supermercado, me planteo qué ocurriría si, llegado a la caja, intercambiara mi carrito (lleno de comida y otros productos) con el carrito de otra persona cualquiera que estuviera por allí. Nunca lo he hecho, pero todo se andará...

¿Por qué haría eso una persona en su sano juicio (como lo soy yo)?

Muy simple: para enfrentarse a algo que todos tememos, lo desconocido. Al llegar a casa tendría entre mis manos muchos tipos de comida que nunca antes he probado y productos de limpieza o higiene que nunca he utilizado. Me enfrentaría a lo habitual de otra persona, que muchas veces es sinónimo de lo extraño para uno mismo. Y si no que se lo pregunten a cualquier pareja de personas que pasan de vivir solos a vivir juntos... Toda una vida acostumbrado a comprar Häagen-Dazs y aparece el otro pretendiendo comprar Ben & Jerry's...

Este pensamiento aleatorio me lleva a formular el índice de compenetración del supermercado: dos personas son (materialmente) compatibles en la medida en la que coger el carrito del supermercado del otro produciría una disrrupción de la rutina habitual.

Nota: esta teoría puede también ser aplicada por los solteros para encontrar su pareja (materialmente) perfecta. Procedimiento: 1) cogerle el carrito a otra persona justo antes de que pague; 2) recibir un grito en la oreja; 3) recibir una leche en la cara; 4) explicarle al guarda de seguridad la experiencia que estás realizando; 5) esperar al día del juicio con la esperanza de que el guarda de seguridad explique las razones que te llevaron a cogerle el carrito a la otra persona; 6) Sonreír y esperar el beso de la otra persona, que caerá en tus brazos fascinada por lo romántico de tu idea.

De nada; me gusta ayudaros con estas metáforas vitales.

miércoles, octubre 17, 2007

Hi Kitty!

Malasia es un país muy agradable para viajar, fundamentalmente porque, a diferencia de otros lugares vacacionales, nadie trata de timarte con productos defectuosos, venderte cosas que no quieres o engañarte sobre cualquier cuestión que se presente.

La prueba: en un mes únicamente nos engañaron una vez... Y, aunque fue grave, una sóla vez en un mes es una cifra de engaños que estoy dispuesto a soportar. ¿Cuál fue el engaño?

Queríamos unos klinex de Hello Kitty. Es algo que a veces ocurre: uno quiere unos klinex de Hello Kitty (para entenderlo, no hace falta nada más que mirar la imagen inferior) y hasta que no los consigue no se queda tranquilo.



Nos costó un buen rato encontrarlos. Finalmente, un vendedor callejero nos dijo que podía conseguirnos unos klinex "Hello Kitty" a buen precio. "Esperad aquí, ahora mismo vengo".

Efectivamente, volvió, y con toda delicadeza efectuamos el intercambio: un buen fajo de billetes a cambio del paquete de klinex. Después nos alejamos del vendedor como si no le conocieramos de nada. Sólo muchas calles más allá nos atrevimos a sacar el paquete de klinex del bolsillo:

Klinex "Hi Kitty", una gran estafa


Cuando quisimos darnos cuenta de lo que habíamos comprado, el vendedor se había esfumado. Fue bastante desagradable, tengo que admitirlo. Acostumbrado a la verdadera Kitty, esta Kitty de mentirijillas supuso un fuerte golpe moral.

A pesar de este incidente, sigo recomendando Malasia como país tranquilo y agradable en el que casi nadie intenta engañarte.

martes, octubre 16, 2007

Ratones domésticos

Al poco tiempo de entrar a vivir en mi casa comencé a ser visitado por ratones. Al principio, los ratones tenían tanto miedo de mí que nunca llegaba a verlos: únicamente sabía que me habían visitado porque me habían dejado regalitos en forma de pequeños excrementos negros (o azules o rojos, en caso de que algún vecino estuviera poniendo veneno de colores).

Poco a poco, los ratones y yo fuimos cogiendo confianza (a pesar de las dificultades inherentes a una amistad ratón-hombre; a pesar también de sus caquitas, del veneno que yo ponía, y de las trampas con queso con que sembraba mi casa; a pesar de todo) y alguna que otra vez nos encontrábamos cara a cara. Como en todo proceso de amistad, los comienzos fueron difíciles, y en el primer encuentro pegué un grito y salí corriendo hacia él (ante lo que el ratón huyó). Más adelante, los encuentros se fueron haciendo más habituales, y yo ya no gritaba ni corría, simplemente daba un golpe porque me molestaba verles corriendo por allí. Y seguí poniendo veneno y trampas y tapando agujeros con cemento y trozos de cristal. Los ratones, como premio, seguían visitándome todas las noches. La mayoría salían de mi casa atrapados en trampas estranguladoras. Otros volvían a su madriguera con un poco de veneno en sus estómagos. Y todos debían de estar muy contentos con el trato que les dispensaba, puesto que seguían volviendo...

Contentos y llenos de confianza, porque ahora ya ni siquiera corrían a esconderse cuando daba un golpe. Y cuando me levantaba de la silla, me miraban tranquilamente, se daban la vuelta y se iban hacia sus agujeros (escondidos tras los muebles, tras la escalera, por encima de las vigas, en el pladur, ...). A eso también me acostumbré: mira que majos, pensé, es como tener un animal (muchos animales) de compañía. Y como la comida no la tocaban porque siempre la tenía bien guardada, los ratones y yo continuamos nuestras vidas en paz y armonía, con las trampas y con el veneno, con sus pequeños cilindros negros de cada mañana y los cuadernos roídos.

Hace un par de semanas, sin embargo, la tregua se rompió: a las 3:07 de la mañana, unos grititos agudos y bastante molestos me despertaron. ¿Qué es eso?- pensé. Miré en dirección al sonido, pero sin gafas y en la oscuridad no veo demasiado. Encendí la luz y me puse las gafas. Los gritos continuaban: un ratón, bastante pequeño, había entrado en la habitación y me gritaba desafiante desde el suelo. ¿Qué querrá? ¿Habrá perdido a su madre? ¿Estará su tío atrapado en una trampa y me llama para que le ayude a liberarlo? ¿Querrá subir a la cama para dormir conmigo, al modo de esos gatos que duermen a los pies de sus dueños?

El ratón gritó durante un rato, hasta que yo hice ademán de bajar de la cama y decidió irse corriendo a... ¡esconderse debajo de la cama! Y yo, que estaba muy cansado y no tenía ganas de pelearme con un ratón, decidí dejarle dormir allí...

Al día siguiente por la mañana, mientras leía en la cama (estaba de vacaciones), el ratón se despertó y salió arrastrándose de debajo de la cama. Ni siquiera se molestó en darme las gracias o despedirse después de esa noche en compañía, simplemente se metió en la cortina. Eso me pareció bastante mal, así que agarré la cortina y la subí a una altura considerable. Desde allí, el ratón cayó a peso muerto (los ratones no vuelan), y esta vez sí que debió avergonzarse de su actitud, porque se fue hacia su agujero sin más grititos.

Ayer, mi vecino me contó que el sábado, sentado en su retrete, observó como un ratón venía hacia él, se paraba y se quedaba observándolo. Luego, visto que la actividad del vecino no era demasiado interesante, se fue tranquilamente por donde había venido...

Hoy, desde aquí, quiero reconocer que los ratones me han vencido: me mudo de casa. Una cosa es tener ratones domésticos en casa, y otra que las visitas vengan a tu propia casa a burlarse de ti. Y menos cuando estoy cagando; en conclusión: me voy de mi casa antes de que vengan a visitarme en el baño. Uno tiene sus límites.

jueves, octubre 11, 2007

Prohibido meter tu durián en la habitación

En Malasia (y en Singapur, y supongo que en otros países del sureste asiático), el rey de las frutas es el "durián". No es fácil de describir, así que una foto hará las veces de narrador:



Hasta aquí todo normal: unos países donde no comen uva y plátanos, sino una fruta que desconocemos en occidente... Y además, el durián es de las frutas que más vitaminas tiene en el mundo. Y encima tiene propiedades afrodisiacas.

Pero entonces, ¿cómo se explican estos carteles?

Ascensor a un hotel en Kuala Lumpur: ni perros ni duriáns

Aeropuerto de Singapur (el durián está prohibido, pero no hay multa)

Para que los castizos lectores de este blog lo entiendan a la primera, he preparado estos carteles:


Porque, efectivamente, el olor que desprende el durián es una mezcla de todos los olores desagradables que conocéis. Y cuando tengáis ese olor en mente, hacedlo un poco más desagradable... ¡ya sabéis cómo huele el durián!

Si todos nos unimos, podemos hacer de nuestro país un país sin olores. Desde aquí os animo a colocar estos carteles en todos los hoteles, autobuses, aeropuertos y estaciones de España. Si los malayos han conseguido expulsar el durián de los lugares públicos cerrados, no veo porque no podríamos hacer nosotros lo mismo con nuestras pestilencias locales. ¡No a la coliflor! ¡No a los que se tocan los pies en público!

miércoles, octubre 03, 2007

La juventud

Dicen que la juventud de ahora está mucho menos formada que la juventud de antes. Yo pienso que todos los adultos de todos los tiempos siempre han pensado eso mismo, y que simplemente las cosas cambias y la juventud es siempre la juventud. Sin embargo, ayer por la tarde comencé a dudar si, por una vez, la juventud de ahora está realmente menos formada que la de antes.

Conversación a la salida del instituto entre tres adolescentes:

- ....
- Cada uno cuesta 300 Euros
- Entonces, si compramos dos ¿por cuánto saldrán?
- je je je
- ji ji ji
- jo jo jo
- ¿No tenéis calculadora ninguno? Ji ji ji
- je je je
- jo jo jo
- ...

Espere 5 segundos más para ver si alguno respondía, pero optaron por reirse y dejar la duda atrás, que es donde menos molestan las dudas.

sábado, septiembre 29, 2007

Meticulosidad cartelista

La gente se suele reír de cómo envuelvo los regalos. Yo, cada vez que me enfrento a un nuevo envoltorio, me digo que esa vez lo voy a hacer bien, y me organizo y planifico para conseguirlo. Sin embargo, rara es la vez que consigo que el envoltorio parezca algo 'profesional' y no un trozo de papel arrugado alrededor de una caja.

A esta persona le pasa algo similar, pero con los carteles:


Análisis rápido del cartel:
  • Ante la complejidad del asunto, antes de ponerlo a rotulador lo ha escrito a lápiz.
  • Lo ha colocado junto al telefonillo, que fue (supuestamente) a través del lugar donde se llevó a cabo el timo.
  • No ha conseguido repasar el lápiz correctamente, con lo que ha decidido tachar la 'Q' y continuar más abajo (usando de nuevo el lápiz para guiarse). Esto me lleva a la siguiente conclusión: escribía primero cada palabra a lápiz y luego la repasaba, frente a la habitual opción de escribir todo a lápiz y luego repasar.
  • A mitad de proceso se le ha ocurrido que, además de que no quieres que le timen por 59 Euros, tampoco quiere que le timen por otras cantidades: 31, 56, 38, 76, 29, etc. Una opción hubiera sido enumerar todas las cantidades de euros por las que no quiere que le timen, pero estamos ante un ser humano con recursos: en lugar de escribir 'euros' ha puesto el símbolo '€', y así ha logrado tener sitio para poner 'ni otros', cubriendo de forma brillantes todos los otros timos que le podrían intentar hacer.
  • Todas las letras están repasadas a boli (haciendo una espiral) salvo el 'NO' y el '€'. No consigo encontrar una interpretación satisfactoria a esta actitud.
Tres pensamientos aleatorios:
  1. ¿Por qué, seres humanos, colocáis carteles tan apasionantes por las calles? Yo creo que detrás de estos carteles está la razón de que tanta gente llegue tarde a los sitios...
  2. Timador: ¿por qué hiciste un timo de 59 Euros? ¿Por qué no una cantidad redonda?
  3. Timado: ¿el timo viene definido por la cantidad de dinero que le timan a uno?

viernes, septiembre 21, 2007

Ranas en oferta

Desde que la baba de caracol ha pasado a formar parte de nuestra cotidaneidad me cuesta más sorprenderme con estas cosas, pero aún así...

Ranas Toro vivas, por el módico precio de 2,50$ de Singapur (~1€)

miércoles, septiembre 19, 2007

Instrucciones para ir de Bako a Singapur

Nota: Si estáis planeando un viaje a Malasia, os recomiendo que visitéis la guía de Malasia que he escrito recientemente para BuscoUnViaje.com. También tenemos una guía de viaje a Singapur, y hemos escrito sobre los monos narigudos de Bako.

Al igual que en las vueltas ciclistas, los viajes tienen días de transición. Estos días no están dedicados al disfrute de un lugar o al descanso, sino a realizar el trayecto entre un lugar y otro. Muchas veces, de forma inesperada, estos días de transición se convierten en aventuras inolvidables. Un buen ejemplo de estos casos fue el viaje entre el parque nacional de Bako (en el Borneo malayo) y el barrio de Little India en Singapur.

8h15 - voy a la recepción de las cabañas del parque y 'encargo' una barca para ir hasta el Kampung Bako (i.e. poblado de Bako) (al parque no se puede acceder por tierra). Mientras hablo con la recepcionista, unos (monos) macacos intentan robar el desayuno de la señora de la limpieza.



9h - junto con dos escoceses (que llevan varios meses viajando), una inglesa (que lleva varios meses viajando) y el primo de la inglesa (sobre el que nadie sabe nada porque no habla), caminamos por el mar (mojándonos los pies) para llegar hasta la barca que ha venido a recogernos (la marea está baja y la barca no puede llegar al 'muelle').

Foto homenaje a javifields, su sombrero y la tierra de su sombrero

9h a 9h30 - dejamos el parque atrás, primero por mar y luego por río, antes rodeados por árboles de todos tipos (llenos de serpientes, monos de varios tipos, y otros bichos como el ratón-ciervo) y después entre casas de colores con sus barquitas. Llegamos al restaurante que hace de punto de embarque hacia Bako.




9h30 a 10h40 - ante la imposibilidad de conseguir una furgoneta que nos lleve a Kuching, optamos por esperar al autobús público (al que tuvimos la fortuna de conocer en el viaje de ida: amarillo chillón, sin amortiguadores y capaz de desviarse 15 minutos de su recorrido para ir a dejar a un señor frente a su casa). Haciendo tiempo, conversamos con un vendedor de pescado y escuchamos historietas del escocés: lleva varios años trabajando como barman en un crucero que da la vuelta al mundo, y en consecuencia tiene jugosas anécdotas sobre adinerados ancianos; hay una señora a la que su hijo, en lugar de pagarle un asilo, le paga el crucero. La señora lleva varios años sin salir del barco; repito: sin salir del barco, cuando llegan a las ciudades ella se queda en su camarote.

10h40 - el vendedor de pescado me pregunta que hacemos esperando allí. Teniendo en cuenta que sólo hay un autobús que llegue hasta Kampung Bako y que llevamos allí un buen rato esperando bajo el abrasador sol, su pregunta me resulta inapropiada. Respondo: "Kuching". Dice: "si queréis, os llevo en mi furgoneta". Contesto: "¿cuánto nos cobras?". Sigue: "ummmm... 35 ringgits". Calculo: "el autobús cuesta 2 ringgits, 35 por la furgoneta sale a 6 ringgits por persona. 5 ringgits es un euro. Creo que nos lo podemos permitir". Se lo comento al resto de la expedicion y están de acuerdo en no seguir esperando al autobus. Cuando ya nos hemos subido a la furgoneta del vendedor de pescado (que no huele a pescado) aparece el autobús amarillo. A buenas horas...

10h40 a 11h30 - la furgoneta del vendedor de pescado nos lleva sanos y salvos hasta Kuching. Por alguna razon, el escocés le dice que nos deje en el hotel Hilton. El hombre se dirige hacia la zona de descarga de pasajeros del hotel. En el último momento le freno y nos bajamos en la acera frente al hotel. Prefiero evitarme la imagen de seis personas (no alojadas en el Hilton) bajándose de la furgoneta (que no huele a pescado) de un vendedor de pescado (pero que no lo indica así en su furgoneta) cargados de gorros malayos, mochilas sucias y zapatos colgando, y pies sucios y mojados. Una vez en Kuching, cada pareja dirije sus pasos hacia donde bien le parece.

11h30 a 13h - arrastramos la mochila-maleta por el paseo marítimo de Kuching, dedicándonos a la observación de bailes típicos malayos (hay un festival), compra de sarongs (prenda de vestir femenina), conversación con una malaya a la que le gustaría que le diéramos un contacto con un español (mayor de 40 años) para poder chatear con el por Internet (¿algún interesado? tengo su email...). Por lo visto, los españoles (mayores de 40 años) son muy románticos. Comemos excelententemente en un garito (y nunca mejor dicho) chino, por la habitual cantidad (en Malasia) de 1 euro por persona (agua, sopa, verduras, noodles y ternera).

13h a 13h30 - vamos con un chino malayo (y taxista) al aeropuerto de Kuching (y con el taxi).

13h30 a 15h50 - aeropuerto. el avión sale con una hora de retraso.

15h50 a 17h15 - volamos (por unos 30 Euros, con una compañia de bajo coste llamada AirAsia) desde Kuching a Johor Barhu, una ciudad malaya fronteriza con Singapur.

16h30 - en teoría, la operación a realizar es la siguiente: 1) autobús aeropuerto a estación autobuses de Johor Barhu; 2) estación de autobuses Johor Barhu a estación de autobuses Singapur. La practica resultará ser diferente...

16h40 - el único autobús que hay a la vista es para turistas y lo descartamos por considerarlo demasiado caro (2 euros, un robo). Nos dirijimos a la parada del autobus público, de precio mucho más razonable. En la parada, le preguntamos a un hombre que pasa por allí cuál es la mejor forma de ir a Singapur. Nos narra la ya conocida operación que debemos realizar. Luego hace gesto de irse de allí, pero en el último segundo se lo piensa de nuevo y nos dice: "si queréis, os podemos llevar nosotros". Luego añade: "aunque mi coche es muy viejo". Y se ríe. Le seguimos hasta su coche (viejo) donde él y sus dos amigos nos dicen que ellos nos pueden llevar a Johor Barhu y que desde allí podemos coger un autobús a Singapur.

16h40 a 17h30 - nuestros benefactores son libios (de Libia). Están estudiando en Malasia porque es mucho más barato que estudiar en Inglaterra (y en Libia eso de la Universidad no debe de estar muy avanzado). Su coche es muy viejo: hace tiempo que no tiene espejos retrovisores, se hunde cuando nos sentamos (encajados con 2 mochilas grandes y 2 pequeñas) los cinco, y... no arranca. El conductor dice: "First problem: we need to push". Uno de los libios está encajado entre nosotros, y cuando vamos a abrir la puerta él se ríe diciendo: "Second problem: door not working". El que va sentado en el asiento del pasajero abre desde fuera. Empujan, el coche se enciende, y partimos camino de Johor Barhu. En la conversación propiciada por el inmenso atasco de entrada a Johor Barhu se producen conversaciones bastante surrealistas, sobre todo para mí: tener un nivel decente de inglés hace que me bloquee ante personas con niveles de vocabulario y pronunciación variopintos. Como resumen de ese memorable trayecto malayo con tres libios me quedo con un pensamiento aleatorio que se repite una vez tras otra por todo el mundo: vivir en el extranjero te hace juntarte con personas de tu nacionalidad (y lengua) con las que jamás te hubieras dirigido la palabra en tu propio país. Uno de los libios viene del desierto (a proposito de lo cual se crea un chiste entre los que eso del inglés es algo mas que un idioma; por lo visto, es complicado distinguir entre desierto y postre...) pero es un "fashion victim": gorra ladeada, pantalones ajustados, zapatos negros de punta alargada, chaleco, .... Otro de los libios lleva la barba al estilo que estamos acostumbrados a ver en los talibanes (de lo que deduzco, con peligro de equivocarme por ignorante, que observa el Islam en su versión más purista). El conductor es un buen chico de una amabilidad espectacular (me da su número de móvil por si nos pasa algo para que le podamos llamar) y, seguramente, de buena familia (a pesar del coche sin espejos, que no arranca y que no se puede abrir desde dentro).

17h30 - los libios nos dejan en una parada de autobús donde podremos coger un autobús (logicamente) que nos llevará a la estación de autobuses de Johor Barhu. A mí al principio no me queda muy claro qué hemos ganado yendo con ellos hasta esa parada de autobus (en lugar de esperar al autobús en el aeropuerto) pero luego me doy cuenta de lo bien que me lo he pasado con ellos y decido que ha merecido la pena complicar la operación de llegada a Singapur.

17h31 - llega el autobús que va a la estación de autobuses principal, Larkin.

17h50 - llegamos a Larkin. Compramos un billete de autobús para ir a Singapur (que, para los que no lo sepan, que alguno me he encontrado, es un país independiente (y que cuando visité en el año 2002 me impresionó por su nivel de desarrollo, lujo y modernidad)). En los 10 minutos de espera en la estación compramos una hamburguesa muy malaya (picante y hecha en el momento sobre una plancha por un tipo especializado en hacer hamburguesas) y un roti con huevo (una especie de crepe).

18h00 a 18h15 - trayecto entre la estación de autobuses de Johor Barhu y el puesto fronterizo de Malasia. Bajamos del autobus (junto con maletas, mochilas, bolsas y nuestro cansancio).

18h15 a 19h15 - cola caótica y multitudinaria en el puesto de immigración. Tras peleas silenciosas por lograr llegar a la policía que revisa los pasaportes y visados, conseguimos salir oficialmente de Malasia. Esperamos largo rato a que un autobús (de la misma compañía con la que hemos comprado el billete) llegue para llevarnos al puesto de immigración singapureño.

19h30 - llegamos al puesto de immigración de Singapur. No lo entiendo: una frontera está separada de otra por 15 minutos de autobús. ¿Son 15 minutos de tierra de nadie? El autobus durante ese trayecto contiene seres sin país... Sin embargo, empiezo a estar tan cansado que ni siquiera me doy cuenta de que he perdido mi nacionalidad.

19h45 - cola organizada y mínima para pasar el control de pasaportes de Singapur. Hemos saltado en cuestion de minutos desde un país en desarrollo a un país muy desarrollado. El salto me recuerda al paso entre España y Marruecos. Aunque ése era mucho más pronunciado... Alguien me dijo una vez que la frontera España-Marruecos supone el mayor salto económico que uno puede dar en el mundo. Tengo mis dudas, he visto otras fronteras que le van a la zaga: EEUU-México, Republica Dominicana-Haiti, ...

20h30 - llegamos a la estación de autobuses "Queen Street" de Singapur. Por suerte (lo peor de llegar a una ciudad por la noche y cansado es ponerse a buscar hotel), Bet y Esteve nos han reservado habitación en el mismo hotel donde están ellos (Little India guest house, que ellos han encontrado después de 2 horas dando vueltas por Singapur). Lo mejor de este guest house es que está a 15 minutos de la estación de autobuses a la que hemos llegado (por casualidad) y que los dos expedicionarios con peor sentido de la orientación (yo y ella) conseguimos llegar al hotel (y después, a la habitacion) sin perdernos. Tambien por suerte, no llegamos en Domingo: es el día que todos los indios de Singapur se dan cita en la calle para recordar su añorado país (y añadir un poco de ese caos que en la India es endémico).



12 horas de día de transición después, nos damos una ducha, nos cambiamos de ropa y salimos con Bet y Esteve a descubrir la noche (gastronómica) de Singapur.

domingo, septiembre 02, 2007

Merdeka en Taman Negara- Malasia

Nota: Si estáis planeando un viaje a Malasia, os recomiendo que visitéis la guía de Malasia que he escrito recientemente para BuscoUnViaje.com.

Merdeka en malayo significa independencia. La consiguieron (de los ingleses) hace exactamente 50 años, un 31 de Agosto. Por casualidades de la vida (y para coger un vuelo a Borneo), nosotros hemos planificado pasar la noche del 31 en Kuala Lumpur, la capital de Malasia, con lo que esperamos con impaciencia ese dia para ver como celebran los malayos tan señalada fecha.

Estamos en Taman Negara, una de las junglas mas antiguas del mundo. Manana es 31 y debemos volver a Kuala Lumpur (en piragua 3 horas y luego autobus otras 3 horas). Pero como plato fuerte de Taman Negara, estamos planificando pasar esta noche en un escondite-cabaña en medio de la jungla, para ver si conseguimos observar animales (tapires, jabalies, monos, y en muy contadas ocasiones, tigres y elefantes). Comenzamos a hablar con guias para ver quien esta dispuesto a llevarnos a uno de los escondites mas metidos en la jungla, pero ninguno quiere ir porque, segun ellos, esta noche se celebra Merdeka.

Nuestro gozo en un pozo: al igual que el año nuevo se celebra el dia 31, la Merdeka se celebra la medianoche del 30 de Agosto, y no el 31 como originalmente habiamos pensado. No solo no vamos a ver la fiesta de Kuala Lumpur sino que esta noche no vamos a poder ir al escondite. Existe la opcion de ir sin guia, pero la parte femenina de la pareja holandesa con la que nos hemos juntado los ultimos dos dias no quiere pasar la noche sola en la jungla. En cierto modo se entiende, esta embarazada.

Finalmente, decidimos hacer una excursion en el dia al escondite. Ashley, un malayo de un pueblo de la zona, nos ofrece llevarnos en barca hasta un punto del rio desde el que podemos caminar al escondite. Dicho y hecho... No tenemos esperanzas de ver muchos animales, ya que todo el mundo con el que hemos hablado nos ha dicho que la unica forma de ver animales es pasando la noche alli escondidos, puesto que durante el dia se refugian y no se les ve. Durante la caminata por la jungla todos nuestros temores (al menos los mios, habia miembros de la expedicion cuyo miedo era el contrario, es decir, encontrarse con los animales) se confirman: los unicos animales que vemos son las innumerables sanguijuelas que saltan sobre nuestras botas a la mas minima ocasion. Hay que decir que lo de las sanguijuelas ayuda a creerse que uno esta en una jungla tropical y no en un bosque del pirineo (despues de una tormenta) puesto que si no hubieramos tomado las medidas oportunas (calcetin por fuera del pantalon, insecticida en las botas, ...) hubieramos acabado con las piernas llenas de bichos chupadores de sangre.

Llegamos al escondite, una cabaña de hormigon elevada por columnas a unos 12 metros de altura, a la que se sube por unas escaleras muy estrechas (para evitar que suban animales, supongo). Con sorpresa, encontramos que la cabaña esta cerrada con un candado: nadie nos habia prevenido. Bueno, da igual... de todas formas, como es de dia, tampoco vamos a ver ningun animal. La idea consiste en beber un poco, charlar bajo la cabaña, quitarnos las sanguijuelas que se arrastran por nuestros pantalones buscando carne, y volver hacia la barca. Ha sido una excursion y con ello nos contentamos.

Mientras los demas conversan, yo me doy una vueltecilla por los alrededores. Bajo un seto, encuentro unos grandes y enormes y extraordinarios excrementos que parecen frescos. Elefante? No soy un zoologo consumado (ni inconsumado) pero no puede haber muchos animales que defequen bolas de ese tamaño.




Oigo un ruido, como un caballo resoplando. Decido acercarme...

Nada, he cruzado por debajo del seto (y por encima de los excrementos) como un explorador de otro tiempo, pero el ruido que ha llamado mi atencion se ha silenciado. Vuelvo hacia el campamento.

Otro resoplido. Alguien, ya no recuerdo quien, grita: un elefante!!!!!!

Los cuatro intrepidos exploradores comenzamos a correr hacia la cabaña; esta cerrada, pero al menos las escaleras exteriores resultan un buen refugio. Desde alli, observamos todos con la boca abierta, alucinados, todavia sin poder creerlo: tenemos un elefante alli mismo, bebiendo agua del lago salado que hay junto al escondite (al que no podemos entrar). Alli subido, intento recordar la altura que un elefante puede alcanzar con su trompa... espero que no sea 10 metros... porque como se enfade, la llevamos clara.

Pensamos que es un macho (sin ningun fundamento cientifico, simplemente vemos que esta solo y parece cabreado, caracteristicas que atribuimos a los elefantes machos solitarios). Entre los miembros de la expedicion hay posiciones encontradas: la mitad se sube tan alto como puede en las escaleras (mientras comen patatas), mientras la otra mitad decide acercarse al elefante para grabar un video y hacer fotos. Curiosamente, dicha separacion en actitudes elefantiles se corresponde con la longitud del pelo de las personas en cuestion. Este punto debe estudiarse en el futuro, quizas estemos ante una correlacion significativa.

Bajo unos arboles, oculto por un seto, observo al elefante absorber agua con su trompa, mientras mueve constantemente de forma pendular su cola. Es uno de esos momentos tan increibles que a veces se producen en los viajes que uno no acierta a cerrar la boca, que la emocion le desborda y dan ganas de gritar. Adrenalina y alegria y sensacion de estar haciendo algo mas que vivir. En el Serengueti vi muchisimos elefantes, pero no es lo mismo observalers desde un todo terreno junto a unos japoneses haciendo fotos que hacerlo en una jungla malaya, desde el suelo y sin haber esperado encontrarlo. Incluso los guias con mas experiencia en Taman Negara no han visto mas de 2-3 elefantes en toda su vida, y nosotros estamos alli, a unos metros de un ejemplar (macho, solitario y enfadado).

Las dos mitades de la expedicion vuelven a reunirse en lo alto de las escaleras. Hay opiniones para todos los gustos: 1) alucinante, voy a intentar acercarme mas; 2) quiero irme a casa, ahora mismo; 3) un elefante... yo preferiria verlo con un cristal blindando entre nosotros; y 4) espectacular, un elefante! aqui al lado! viva!

Se produce una votacion y se decide permanecer en lo alto de las escaleras hasta que el elefante se vaya. El lago (charco) en el que el elefante bebe esta en un punto diferente al del camino por el que tenemos que volver a la piragua, pero si algo se aprende en los documentales es que los animales corren mucho mas de lo que aparentan a primera vista. Asi que a esperar se ha dicho... (con pequeñas incursiones de dos miembros de la expedicion hacia posiciones mas cercanas al elefante). La bolsa de patatas se acaba, los litros de agua que bebemos se sudan, las escaleras parecen mas bajitas cuando el elefante barrita, ... Y yo soy feliz.

El macho solitario (y cabreado) se lo toma con calma. Bebe, menea la cola, se da un paseo hasta cerca de la cabaña (viene hacia aqui! corred a las escaleras!), agita un arbol, camina alrededor de la cabaña (semi oculto por la maleza), dobla un arbol en dos (nos esta demostrando su fuerza! - grita alguien), y se aleja por la espesura. Lo mas impresionante de su caminar: lo silencioso que llega a ser a pesar de su gran volumen y de lo espeso de la jungla.

El elefante se ha ido y nosotros emprendemos el camino de regreso. No hablamos demasiado, cada uno esta interiorizando la experiencia vivida. Cuando llegamos a la piragua, Ashley, que ha preferido quedarse pescando en lugar de venir con nosotros al escondite, pone cara de sorpresa mayuscula cuando le contamos que hemos visto un elefante. Cuando luego llegamos de vuelta a Kuala Tahan, el pueblo central del Taman Negara, Ashley le cuenta a todo el mundo que hemos visto un elefante. Todos, turistas y locales, se acercan a nosotros para que les enseñemos el video. Somos la atraccion de la jungla. Cuando caminamos por la calle, todos nos señalan con el dedo. Un padre le dice a su hijo: "hijo, esos son los que han visto el elefante".

Por la noche celebramos Merdeka de una forma muy diferente a lo que habiamos planificado: orquesta de rock duro malaya en un local de conferencias, con otros 30-40 malayos y malayas. Ellos, algo borrachos en su mayoria, bailan. Ellas observan. La leccion que yo extraigo: tengo que venir a vivir a Malasia. Por fin he encontrado un pais donde todos bailan como yo. Lo digo en serio: bajan el culo, mueven las manos electricamente, y ponen cara de bobalicones. Para autodemostrarme que no me engaño, salgo a bailar con ellos y efectivamente, ni una mirada rara: todos observan mi baile como a un igual, como alguien que siempre ha bailado al estilo malayo y no lo sabia hasta ahora. Si es que viajar tiene estas cosas... uno siempre reencuentra retazos de si mismo con los que comprenderse mejor (y a veces, por casualidad, uno tambien se encuentra un elefante).

(sin tildes por culpa del teclado)

jueves, agosto 30, 2007

Malasia - Ipoh

Nota: Si estáis planeando un viaje a Malasia, os recomiendo que visitéis la guía de Malasia que he escrito recientemente para BuscoUnViaje.com.

El problema (y la ventaja) de viajar por libre es que uno suele acabar, al menos una vez por viaje, atascado en alguna ciudad de esas donde la guia unicamente acierta a decir algo asi como "En la apolillada ciudad de X el viajero no tendra muchas oportunidades de...". Las razones para encontrarse en una ciudad-sin-salida pueden ser multiples: una conexion perdida: una ciudad en la que solo hay un autobus al dia (preferiblemente a las siete de la manana); el ultimo barco ya ha salido; ... En estos casos, uno se ve obligado a confiar la alegria del viaje al buen humor propio y no a los encantos de la ciudad en cuestion.

Ipoh, en el estado de Perak, en las faldas de Cameron Highlands, es un buen ejemplo de tal ciudad 'apolillada'. En cierta manera, Ipoh me ha recordado a Eskisehir, en Turquia, una ciudad donde ya hace unos anos quede atrapado (junto a tres companeros de viaje) por falta de trenes. A primera vista iba a ser un dia desastroso, ya que habiamos llegado al punto de la manana y no habia ningun tren que saliera de alli hasta la noche, y lo unico por lo que Eskisehir resaltaba era por tener una de las prisiones mas grandes de Turquia. Finalmente, el dia que pasamos en Eskisehir lo recuerdo como uno de los mejores de aquel interrail 1997, ya que conocimos a dos turcos muy divertidos (con los que compartimos viaje dos dias), organizamos una aglomeracion en la entrada de unas tiendas cuando nos pusimos a hacer malabares y la policia vino a pedirnos que fueramos a otro sitio (a un restaurante donde el dueno nos dio comida a cambio de hacer malabares para sus clientes), y otras aventuras que ahora no vienen al caso porque estoy en Malasia, y no en Turquia.

Cuando dentro de 10 anos piense en este viaje, estoy seguro de que algo similar a Eskisehir ocurrira con Ipoh.Hemos llegado esta manana desde Tanah Rata, con intencion de coger un autobus hacia Cherating, en la costa este de Malasia. El problema? No hay autobuses hasta las 20h30, y ademas estan todos completos menos uno en el que quedan dos plazas. Continuacion del problema? No tenemos dinero malayo (ringgits), ya que ayer olvidamos cambiar dinero. Mas problemas? Es sabado y los bancos estan cerrados, la compania de autobuses no quiere coger dolares y los cajeros automaticos no admiten nuestras tarjetas de credito.
Con los problemas muchas veces surge la diversion, y gracias a todos los inconvenientes mencionados, Ipoh se ha convertido en un lugar especial. Algunas razones: los chicos que nos han cambiado dinero (Nos querian dar los ringgits sin que les dieramos nada a cambio! Estos no habian escuchado nunca el timo de "me he quedado sin dinero para el autobus a Pamplona"); la tienda de juguetes; el taxista de risa histerica que cada vez que deciamos algo en malayo rompia a llorar de la risa; descubrir que la estacion de autobuses no estaba donde creiamos que estaba, y encontrarnos por casualidad con un autobus que iba a la estacion de autobuses; el cafe frente a la mezquita; las partidas de cartas a un juego inventado sobre la marcha; etc etc.
A veces nos empenamos en ir a sitios cuando lo que buscamos esta en todas partes; o en Eskisehir; o en Ipoh.
(sin acentos ni esa letra tan espanola por culpa del teclado)

lunes, agosto 20, 2007

Malasia - Kuala Lumpur

Nota: Si estáis planeando un viaje a Malasia, os recomiendo que visitéis la guía de Malasia que he escrito recientemente para BuscoUnViaje.com.

Kuala Lumpur es una ciudad en la que la salsa no ha ligado con los ingredientes, por lo que seria imposible hacer un relato continuo de la ciudad. En consecuencia, para describir la capital de Malasia, unicamente me atrevo a enumerar (discretamente) su principales caracteristicas:

- Los motoristas llevan puesta la chaqueta al reves, la espaldera cubriendo el pecho, la manga izquierda en el brazo derecho y la derecha en el izquierdo. Por que? Lo desconozco... Este va a ser mi principal objetivo durante el viaje, la pregunta que le hare a todo malayo con el que me cruce.

- La poblacion se divide en tres razas: chinos, malayos e indios. Cada uno con su cultura, lengua y religion. A primera vista, no tengo la impresion de que hay mucha mezcla inter-racial. Los hombres chinos miran fijamente los pechos de las mujeres con las que se cruzan. Los hombres malayos sonrien mucho. Los hombres indios ni miran los pechos ni sonrien. Es una simplificacion, lo admito, pero esta es la mejor regla par distinguir entre razas.

- En la zona mas rica de la ciudad, muchas mujeres van totalmente cubiertas de negro. De la cara unicamente se ven sus ojos. Sin embargo, estas mujeres suelen ir de la mano de un hombre. En otros paises en los que habia visto mujeres asi, estas siempre iban por detras de 'su hombre', como si la mujer fuera un simple accesorio. Aqui, a pesar del velo total (y opresivo, desde mi punto de vista), parecen tratarse como iguales (aparentemente).

- La mayoria del centro de la ciudad es una sucesion de centros comerciales (de diferentes niveles y precios), carriles de coches y aceras minusculas. Al salir de las calles principales, uno se sumerje un poquito en China, otro poquito en la India y supongo que tambien, por definicion, en mucha Malasia.

- Las principales aventuras malayas ocurren en los vateres, sobre todo si eres mujer (y nacida en Barcelona). En dos simples incursiones a baños de la ciudad, una mujer que yo conozco (de Barcelona) ha logrado inundar un baño (sin llegar a utilizarlo) y a rociarse la cara con un chorro de agua (originalmente ideado para rociar otra parte del cuerpo).

Continuara...

(texto sin acentos por causa involuntaria: teclado malayo (i.e. eeuusiano))

miércoles, agosto 15, 2007

Finaliza el Interrail de la Amistad

Con este post finaliza la degustación del Interrail de la Amistad. Las etapas han sido las siguientes:

- Marsella
- Antibes (y Juan-les-Pins)
- Lausana
- Zurich
- Tübingen
- Amsterdam (y La Haya)
- París

He dado muchos pasos (y pedaladas) (y pasos de baile) (y risas en un río).

Aquí podéis leer guías de viaje de Europa que hemos escrito en BuscoUnViaje.com

París - Definición de gran ciudad

Nota: Si estáis planeando un viaje a Francia, os recomiendo que visitéis la guía de Francia que he escrito recientemente para BuscoUnViaje.com. También tenemos una guía de París.

Una gran ciudad se define por el siguiente hecho: la mayoría de los locales llevan un plano de su propia ciudad; no sólo por sus dimensiones, sino porque a menudo se ven inducidos a visitar zonas de la ciudad que desconocen. Un concierto, una parada de metro que desconocen, una película que sólo echan en un barrio que les es ajeno, ... siempre hay una razón para llevar un plano encima en lugar de únicamente cogerlo cuando lo necesitan. En París, mucha gente lleva un plano de su propia ciudad.

Por supuesto, hay grandes ciudades con ciudadanos que viven en pequeñas ciudades. Alguien que vive en una urbe de 10 millones de habitantes pero que nunca sale de su calle es un pequeño ciudadano. En algunos raros casos, hay grandes habitantes que viven en pequeñas ciudades.

París es una gran ciudad llena de grandes habitantes (entre otros, una pareja con nombre de presidente brasileño y con juego de memoria para niños). Además, como en toda gran ciudad, también se ven cosas extrañas: dos turistas sobre un puente del Sena, observando los palacios parisinos, con una guía abierta por la página con el plano... ¡el plano de Londrés! No supe interpretarlo... Tampoco logré entender como podía ser que en el Boulevard Saint Martin hubiera una tienda que vendía libros a 20 céntimos de euro. A pesar de llevar la maleta a reventar, no pude evitar comprarme 7 libros más...

Las grandes ciudades también suelen tener grandes lugares donde acudir. El gran lugar a visitar del pasado domingo (último día de viaje de mi Interrail de la Amistad) fue la exposición temporal del Museo de Orsay "De Cézanne à Picasso - Chefs-d'ouvre de la galerie Vollard". La descripción de lo magnífico de los cuadros y los pintores allí mostrados se la dejo a los expertos. A mí lo que más me impresionó fue la segunda parte del título: Vollard. Por las manos de este galerista francés pasaron (antes de ser mundialmente reconocidas) obras de pintores como Cézanne, Van Gogh, Degas, Renoir, Gauguin y Bonnard. A veces, un solo individuo sí que puede dejar su marca en la historia, o al menos ayudar a otros a dejar sus propias marcas. Cuando veo, leo o escucho a una persona que realmente ha contribuido a cambiar una disciplina, siempre pienso (aleatoriamente) lo mismo: ¿se daba cuenta él de lo que hacía?

"Las mujeres más bellas de la historia nunca vieron su retrato más veces dibujado o esbozado que el de Vollard: Cézanne, Renoir, Rouault, Bonnard y otros... Todos ellos lo hicieron en un espíritu de competición, cada uno buscando mejorar a los otros." - Pablo Picasso

Paris - 27.300 pasos (y pedaladas) (y pasos de baile)

La Haya - Visitando lo que 'es', y no lo que 'ves'

Nota: Si estáis planeando un viaje a Holanda, os recomiendo que visitéis la guía de Holanda que he escrito recientemente para BuscoUnViaje.com. También tenemos una guía de Amsterdam.

Hemos ido a ver el tribunal internacional de La Haya. ¿Por qué? Porque el ser humano (y yo, y los que me acompañaban, pertenecemos a dicha especie) disfruta visitando lugares sobre los que previamente ha leído, oído, visto o aprendido algo. La prueba está en que en los museos las mayores aglomeraciones se forman frente a los cuadros que aparecen en los libros de texto (y esta aglomeración no se explica porque las personas en cuestión sean expertas en arte y hayan deducido que están ante un gran cuadro). Nuestro gusto por lo conocido también queda patente en las librerías: en su constante coger y dejar libros, uno dedica mucho más tiempo a uno que ya se ha leído (y que por tanto, no va a comprar) que a uno que todavía está por leer. Y por esa preferencia humana por lo conocido, por el terreno ya recorrido en cierta manera, hoy nosotros hemos dirigido nuestros pasos hacia el tribunal internacional de La Haya.

Tengo que decir que el palacio donde está dicho tribunal merece por sí mismo una visita (no así el edificio de la ONU en Nueva York, otro sitio sobre el que se ha leído u oído mucho pero que no merece la pena ser visto). El tribunal es, por resumirlo en pocas palabras, un gran palacio-castillo lleno de cosas puntiagudas. Muy adecuado para juzgar al tipo de personas que se 'alojan' entre sus muros. Fuera del palacio, un chino exhibía unos carteles pidiendo que se paren las torturas en China a los que pertenecen a la secta (religión) Falung Gong.

Frente a la conveniencia o no de visitar el palacio, el resto de La Haya demostró merecer la pena ser visto, aunque nunca se hable de esos otros aspectos de La Haya. Como principales atracciones de la ciudad, una tienda llena de gadgets y el Mauritshuis, un museo dedicado a pintores como Rembrant, Vermeer o Holbein. La chica de la perla, en especial, me hizo recordar que a veces hay una razón por la que se ha hablado tanto de algunas cosas...



Amsterdam + La Haya - 19.952 pasos

Amsterdam, o lo no-evidente

Nota: Si estáis planeando un viaje a Holanda, os recomiendo que visitéis la guía de Holanda que he escrito recientemente para BuscoUnViaje.com. También tenemos una guía de Amsterdam.

Siempre me han gustado los objetos con los que no es evidente a primera vista qué hacer con ellos. Por ejemplo, a lo largo de los años he ido coleccionando lo que mis amigos llaman 'pijadas' y que yo denomino 'gadgets': entre otras cosas, tengo un levitron, una elipse de la ilusión, una power ball, varios bolis del espacio y un sacacorchos que no requiere girar nada para sacar el corcho. Pero mi gusto por lo no-evidente no se reduce a los objetos dotados de mecanismos sorprendentes (como los anteriormente descritos) sino que se extiende a otras situaciones, como por ejemplo supermercados de comida exótica, tiendas muy especializadas en deportes que desconozco o mercadillos callejeros de segundo nivel. Holanda ha demostrado ser un lugar excelente donde desarrollar mi afición por lo no-evidente.

Paseando por Amsterdam con uno de los pocos amigos que he logrado mantener desde los 14 años (y por tanto, por definición, un buen amigo) vimos un supermercado oriental. El primer impulso que me incitó a entrar fue el gusto por desfilar frente a estanterías pobladas de alimentos totalmente desconocidos. No hablo de que en estos supermercados se encuentre otro tipo de fideos o empanadillas extrañas, sino que allí se ven cosas que uno únicamente deduce que son comestibles porque están dentro del supermercado, ya que en caso de encontrarlos en una ferretería se podría llegar a pensar que son maderas para el suelo, un tipo especial de pegamento o polvos antihormigas. El primer impulso hacia lo desconocido no se vio defraudado, y el supermercado oriental en cuestión estaba lleno de productos cuya forma de cocinar, manera de comer o función nos era totalmente ajena. Luego, como suele ocurrirme en estos lugares, no pude evitar comprar unas obleas de arroz, a lo que siguieron unos fiong su ye (nombre inventado), algas, wasabi, soja, vinagre de arroz y demás ingredientes (semiconocidos) necesarios para hacer una cena oriental. Y como me suele ocurrir también en estos lugares, me quedé con ganas de comprar alguno de los alimentos desconocidos, para al menos intentar imaginar cómo hacerlos. Lo único que me frenó fue el recuerdo del tamarindo que una vez compré en Barcelona y que tuve que tirar a la basura tras haber estado en mi nevera varios meses sin lograr encontrar el día en el que echarlo a un plato.

Además de sus supermercados orientales, Amsterdam tiene otras cosas que lo hacen no-evidente. Si uno llegara a esta ciudad sin haber recibido previamente información sobre la misma, la sucesión de no-evidencias le sería abrumadora (y por tanto placentera): la preferencia por la bicicleta en un país de clima infame, la multitud de canales, las señoritas (y no tanto) tras los escaparates, la altura de sus gentes, la legalidad de las drogas (y los pocos holandeses que las consumen), el idioma lleno de sonidos 'J', lo civilizado del país, ... No sé si en algún lugar existe un país perfecto, pero lo que tengo muy claro es que si algún día lo encuentro, seguramente observaré en él muchas de las características de Amsterdam...

Claro, el clima no será una de ellas...

Amsterdam - 11.487 pasos (y pedaladas)

miércoles, agosto 08, 2007

Tübingen - Idiomáticamente tímido

Nota: Si estáis planeando un viaje a Alemania, os recomiendo que visitéis la guía de Alemania que he escrito recientemente para BuscoUnViaje.com. También tenemos una guía de la Selva Negra.

Tanto tiempo viviendo y viajando por lugares donde comprendo y hablo la lengua del lugar ha tenido un efecto perverso sobre mi personalidad: me he vuelto un tímido de las relaciones inter-linguales. El disparo de salida a la timidez se produjo en Zurich con un suizo-alemán que sólo hablaba suizo-alemán, pero en Tübingen esa sensación se ha acentuado. Tanto, que ayer me encontré sin palabras cuando una chica me preguntó si la encontraba preciosa...

En Tübingen he abierto un pequeño paréntesis en el interrail de la amistad para volcarme en el interrail de la familia. Gracias a este cambio, durante dos días he podido mostrarme tal y como realmente soy, y no como mis amigos piensan que soy. Por ejemplo, en Tübingen no he tenido que comer pepino, contrariamente a lo que sucedió en Marsella, Antibes y Zurich, donde se me sirvieron sendas ensaladas de pepino y tuve que enfrentarme a ellas con la ayuda de abundante mostaza y de esa capacidad que los hombres de mi familia tienen de bloquear mentalmente ambas fosas nasales. ¡En los tres sitios! ¡Pepino! ¿Alguien les había dado el chivatazo?

Sin embargo, en casa de mi primo para desayunar, o en casa del otro primo para cenar, no tuve que comer pepino. A esta anormalidad pepinil -dentro de lo que es este viaje- ayudó el que a la mujer de uno de mis primos tampoco le gustara el pepino -ni tampoco la rúcula- y que además, para asegurarme una cena "pepino free", me ofreciera (con éxito) a cocinarles una lasagna (sin pepino).

Decía antes que Tübingen y el alemán han sacado a relucir esa timidez idiomática que creía enterrada tras haber pasado muchas horas de mi juventud (todavía en curso) en contextos donde no entendía una palabra. En aquella época, por ejemplo en Lausana cuando llegué en el 97, no tenía ningún problema en probar con las tres palabras que conocía, o en caso de fracaso comunicativo, en pedirles que me hablaran en otro idioma o por gestos. Sin embargo, todas aquellas experiencias han debido de quedar olvidadas, porque en la panadería, en el bar o en el kiosco de Tübingen, ante los chorros conversacionales de los dependientes, lo único que he logrado ha sido poner mi cara de niño bueno y darles pena. Esa ha sido mi única arma... era incapaz de pronunciar una sola palabra; y todo por culpa de ese primer incidente traúmatico en una gasolinera entre Tübingen y Bebenhausen.
Me subo a la bicicleta de mi primo y dirijo mis pedales hacia el monasterio de Bebenhausen, a unos 7 kilómetros de Tübingen. He olvidado coger agua y el calor es asfixiante, así que cuando veo una gasolinera paro un momento para comprar una botella de Volvic (y un helado, claro). Cuando voy a pagar, la dependienta, que ya al entrar me ha lanzado varias frases que al no entender he ignorado elegantemente, me suelta una retahíla de palabras que yo no alcanzo a situar en el contexto 'gasolinera'. Además, la lección de "Los Combustibles" me la debi de perder en mis cursos de aleman. Cuando ya voy a sonreír con mi cara de 'no me pegues' se me ilumina la bujía: "seguro que me está preguntando por el número de surtidor en el que he llenado el depósito de mi coche".
- Nein, nein. Keine brrrrr. Ich (hago el símbolo internacional de ir en bici). (Sonrío confiadamente)
Su mirada me transmite claramente que mi respuesta no tiene ningun sentido, al menos en relación con la pregunta -o afirmación- que ella había hecho. Por lo menos, pienso desde mi sonrojo, ahora ya sabe que no hablo alemán. Se lo he dejado bien claro.
La chica es una auténtica profesional, y como le han dicho que tenía que ser cordial con todos los clientes (incluso con los que solo han comprado una botella de agua (y un helado) y responden cosas raras mientras hacen ruidos), decide proseguir la conversación como si no hubiera ocurrido nada:
- Am I beautiful today?
Yo me froto los oídos y me destapono los ojos. ¿Está bonita hoy? ¡Y yo que sé! ¡No sé cómo estaba ayer! ¿Se habrá levantado especialmente radiante y lo comparte con todo aquel con quien se cruza? La observo... Fea no es... ¿pero bonita? ¿bella?
Vaya problema en el que me ha metido. A lo mejor su felicidad depende de la afirmación de su belleza, y yo podría arruinarle el día si no contesto positivamente. Pero... si le digo que hoy está very beautiful, quizas lo considere un compromiso y me lleve a conocer a sus padres y tenga que quedarme varias décadas en estas tierras de prados, riachuelos, heidis y tejados inclinados. ¡Y yo quiero volver a mi casa! ¡Qué gran dilema!
La chica interrumpe mi (larga) línea de pensamiento con una nueva frase:
- ¿No English?
¡Salvado! ¡Eso es! ¡No la he entendido! ¡Ni siquiera soy consciente de que me acaba de preguntar si estaba preciosa hoy!
Pongo mi cara de no entender nada y ella asiente comprensiva. Le digo (en español) que soy español y ella me dice que no, que ella es turca. Para compensarlo, me da un bombón que aunque no me gusta acepto gustoso. He aprendido la lección: un silencio y una sonrisa son más efectivos que unas palabras y unos gestos. Ya lo dijo el profera: "cállate, Ra y Mon".
Tübingen - 11,804 pasos (y pedaladas)
[Nota: mientras quito la cadena de mi bicicleta a la salida de la gasolinera y observo feliz el sol y la brisa y el color verde brillante de los prados, la solución cae sobre mí como un rayo sobre una vaca pastando: "What a beautiful day".
Pienso en volver a entrar en la gasolinera y decirle a la chica que efectivamente hace un día muy bonito, pero estoy tan sonrojado que decido subirme a la bicicleta y continuar mi camino hacia Bebenhausen como si nunca hubiera pasado nada.]