miércoles, julio 12, 2006

Space Pen, o mi boli del espacio

Hoy me he llevado una de esas decepciones de las que uno tarda años en recuperarse...

Los que me conocen bien -sobre todo los que convivieron conmigo durante mi etapa suiza- saben de la importancia que el Space Pen tuvo en mi vida: de un día para otro pasé de ser uno más del montón a convertirme en una persona segura de sí misma y con los objetivos claros. ¿La clave? Encontré una página de Internet donde vendían bolis del espacio y me dediqué a comprar todos los modelos, tanto para regalar a familiares y amigos como para mi uso personal. La página en cuestion todavía existe y en homenaje a los viejos tiempos le voy a hacer un poco de publicidad: http://www.astropen.com. Eso sí: no sé si los bolis de esta página no tenían la calidad necesaria o si no a todo el mundo le parecen tan indispensables para ser feliz: ninguna persona (repito, cero) de las que recibió un boli del espacio de regalo lo utiliza en la actualidad... Otro día comentaré la fustración que supone hacer regalos que la gente no utiliza...

Este gusto por el boli del espacio ha generado a lo largo de mi vida admiración, burlas y desconfianza; nunca indiferencia. Debo reconocer que en la mayoría de las veces lo que he recibido son chistes al respecto, y no son pocas las personas que me han enviado el email ese de "la Nasa inventó el boli del espacio para que los astronautas pudieran escribir en situación de ingravidez bla bla bla...... Los Rusos usaban un lapiz". Pero yo tengo una coraza moral muy dura y nunca me he dejado dañar por esas burlas (provocadas por la envidia, claro), así que he seguido sacando mi boli del espacio cada vez que alguien lo necesitaba. Y para mis adentros, pensaba: no sólo ahora puedes escribir gracias a mí sino que si un día necesitas escribir bajo el agua, o a 100 grados de temperatura, o boca abajo o en el espacio, te arrepentirás de tus risas... Y me quedaba mucho más tranquilo. Hasta hoy...

Hoy, en una de mis pausas obligadas por la lentitud de los ordenadores, he ido a caer sobre una entrada de Curioso pero Inútil que hablaba del bolígrafo en cuestión. Y para mi horror y tristeza infinitas, allí he leído lo siguiente (luego he confirmado que es cierto en la página oficial de la agencia europea del espacio):

Pedro Duque escribe desde el espacio
23 octubre 2003
Estoy escribiendo estas notas en el Soyuz con un boli barato. ¿Por qué tiene eso importancia? Resulta que llevo diecisiete años trabajando en programas espaciales, once como astronauta, y siempre he creído, porque así me lo han explicado, que los bolígrafos normales no escriben en el espacio.

La tinta no cae, decían. Escribe un momento boja abajo con un boli y verás como tengo razón, decían. En mi primer vuelo, como todos los astronautas del Shuttle, yo llevé un boli muy caro de esos que tienen el cartucho de tinta a presión. Sin embargo, el otro día estaba con mi instructor de Soyuz y vi que estaba preparando los libros para el vuelo, y estaba poniéndonos un boli con un cordel para escribir una vez en órbita. Ante mi asombro, me dijo que los rusos siempre han usado bolis en el espacio.Yo también metí uno nuestro, de propaganda de la Agencia Europea del Espacio (no vaya a ser que los bolis rusos sean especiales) y aquí estoy, no deja de funcionar y ni “escupe” ni nada. A veces prever demasiado las cosas impide hacer intentos y por lo tanto las cosas se construyen más complicadas.

El único consuelo que me queda es que sigo siendo el único que puede escribir bajo el agua o a más de 100 grados, pero la verdad... hasta hoy no se me ha presentado la oportunidad... Y después de esta decepción: ¿cómo voy a poder seguir confiando en mi boli del espacio?

6 comentarios:

Remo dijo...

Lamento haber sido causa (pero indirecta, ¿eh?) de tu decepción. Consuélate pensando que McGyver seguro que le encontraría algún uso estupendo a un cartucho de tinta presurizado.
Saludos.

XPhobos dijo...

No recuerdo nada tan decepcionantes desde que nos enteramos que los reyes eran los padres!

Siempre miraba de reojo tu boli del espacio...

Miguel dijo...

Yo tengo el mío perdido por algún cajón de mi cuarto... pero es que realmente no era nada suave la escritura, la tinta era demasiado densa, por describirla de alguna manera. Además, que yo soy un desastre y sería incapaz de no perder un boli llevándolo encima todo el día.

Eso sí, cuando tuve que escapar del horno crematorio a 200m de profundidad en el oceáno me fue de gran ayuda.

Ra y Mon dijo...

No te preocupes, Remo, uno con la edad se va haciendo fuerte y va superando estas cosas ;-)

En verdad olvidé comentar otro uso en el que ni siquiera McGyver hubiera pensado: secuestrar un avión.

Al menos, es lo que piensan siempre los policías de los rayos X en los aeropuertos, porque me paran con cierta frecuencia para que les enseñe que es ese objeto cilindrico de metal que llevo en mi bolsa...

Anónimo dijo...

Siempre quise tener un boli que escribiera bajo el agua. Puedes hacer la lista de la compra mienrtas te duchas. Pero...qué tipo de papel tienes que usar? Ánimo. Itziar

Ra y Mon dijo...

Itziar... sincerate contigo misma y piensa: ¿cuántas veces has escrito la lista de la compra en un papel?

Si tú siempre llevas la lista de la compra escrita en la mano...


(ahora llega el momento de confesar que no se que Itziar eres de todas (2) las que conozco...)