martes, mayo 29, 2007

Doctorado

Hoy he depositado la tesis. La he titulado "Protein Interaction Networks and their Applications to Protein Characterization and Cancer Gene Prediction". Si todo sigue su curso habitual, en un mes y medio seré doctor en biología. No, no tengo ni idea de biología, pero es lo que tienen los títulos.

Hoy también he leído un reportaje sobre las universidades españolas (no consigo encontrar el enlace en la web, era un extra de formación en El Pais del domingo). En dicho reportaje se detallan los estudios realizados por los dirigentes de las empresas que forman el Ibex 35. Si uno, como es mi caso, mide el éxito en la vida por la capcidad de llegar a presidir una compañía del Ibex 35, se le plantea un gran interrogante: de los 35 directivos, únicamente hay un doctor (en economía). Según este listado, la probabilidad de llegar a lo más alto es mayor si no has estudiado que haciendo un doctorado: los casos de Carlotti (Antena 3 TV) y Vasile (Telecinco) así lo atestiguan. De paso, los presidentes de Antena 3TV y Telecinco confirman que para ser algo en televisión no hace falta haberse roto mucho la cabeza pensando... (o memorizando).

Hoy he comenzado el fin del doctorado y al mismo tiempo me he enterado de que nunca triunfaré en esta vida. Estoy dudando entre seguir siendo feliz o hacer un MBA. Qué gran dilema...

miércoles, mayo 23, 2007

El trabajo soñado de Julián

Julián no servía para nada. Todo se le daba mal e incluso en los trabajos más sencillos le echaban a los pocos días de entrar. No sabía hacer hamburguesas, no era capaz de servir una mesa sin tirar los vasos, no había encendido nunca un ordenador, las oposiciones ni entraban en su cabeza hacerlas y en una obra duró dos días, hasta que se dieron cuenta de que en lugar de cemento había puesto arenilla del suelo. No era que Julián fuera un jeta de esos que no quieren saber hacer nada, sino que realmente, sus capacidades no daban para más. Él, en verdad, quería encontrar un trabajo estable.

Una prueba de su buena voluntad era que cada domingo, lo primero que hacía era salir de casa y comprarse El País para consultar las ofertas de trabajo. Julían siempre se decía que tenía que haber algún trabajo que incluso él pudiera hacer. Ese trabajo tenía que existir...

El domingo pasado Julián abrió El Pais Negocios por el medio, como a él le gustaba hacer. Y de inmediato, un anuncio captó su atención: ¡había encontrado el trabajo de sus sueños! ¡Probador de anillos! ¿Qué podía haber en el mundo más fácil que extender el dedo y probarse un anillo? Entonces fue cuando siguió leyendo el anuncio...


... y vio que la oferta era de "durex", y que por tanto, ese no era un trabajo perfecto sino otro cualquiera de los que él nunca podría hacer.

miércoles, mayo 16, 2007

Subirse a un carrito y viajar...

Nota: Si estáis planeando un viaje a Marruecos, os recomiendo que visitéis la guía de Marruecos que he escrito recientemente para BuscoUnViaje.com.

A veces, cuando había trabajando tanto y de una forma tan intensa que ya no sabía que día de la semana era, ni en qué estación del año estaba, o cuál era la capital de Mongolia, él sentía muy dentro ese impulso que le incitaba a subirse a un carrito y viajar, sin elegir rumbo pero seguro de que el destino le gustaría.

Un niño marroquí subido de estrangis en un carrito.
Como se puede observar, su técnica es muy depurada: no es el primer día que lo hace.

viernes, mayo 11, 2007

Historias que nunca sabré cómo acabaron

Desde que ha llegado el buen tiempo, prácticamente todos los días algún turista me pide indicaciones sobre cómo llegar a algún lugar. Hay que tener en cuenta que cada mañana hago aproximadamente 4000 pasos (esto lo explicaré otro día) y que recorro las zonas más céntricas de Barcelona, lo que explica la alta frecuencia de interacciones con los turistas. Además, yo suelo ir alegre hacia el trabajo y tengo cara de buena persona, lo que ayuda a que me elijan como consejero turístico.

Nota: ya sé que no tengo cara de buena persona, pero como esto cada vez lo lee más gente que no conozco, aprovecho para crear leyendas. En el futuro, toda la humanidad pensará que tengo cara de buena persona: la fe es más poderosa que la realidad.

Los turistas no suelen preguntar por cosas demasiado complicadas, pero a veces hay algunos que realmente rizan el rizo. La duda que siempre me surge después de darles las indicaciones oportunas es cómo habrá continuado su historia. Por ejemplo. ayer por la mañana, una pareja de ancianitos estadounidenses me pidieron que les explicara cómo llegar a la Sagrada Familia. Eso no hubiera revestido mayor dificultad (o interés en saber cómo continuó la historia) si no fuera porque esa pareja de simpáticos americanos nunca antes había cogido un metro (creo que simplemente alguien les había dicho que el "metro" era la mejor forma de llegar a la sagrada familia), no llevaban más mapa que el impreso por Internet sobre una vista general de BCN, no veían demasiado bien y no hablaban una palabra de español. Yo les intenté explicar lo mejor que pude cómo entrar en el metro, hacer el cambio correspondiente en Paseo de Gracia y luego coger la línea morada. Ellos me miraban, sonriendo, pero sin entender ni una palabra de lo que yo les decía (y no era por mi acento: por la mañana hablo inglés realmente bien). Al terminar mi perotata, les pregunté directamente si podrían recordar todo lo que les había dicho. La señora dijo rápidamente que no, y luego le preguntó al marido si él sería capaz. Yo vi su cara, sonriente pero vulnerable, llena de dudas pero resistiéndose a admitir su fracaso, así que le evité pronunciarse sobre sus capacidades memorísticas y les propuse escribir las indicaciones en su mapa. Aceptaron encantados, con lo que saqué mi boli (del espacio) y escribí los pasos a seguir, numerados y en inglés. Cuando acabé les volví a preguntar si serían capaces de llegar a la Sagrada Familia. El hombre sonrió de nuevo (vulnerable), me dio un golpecito en el hombro y me dijo: "Nosotros no, pero con esto que has escrito aquí seguro que alguien nos ayuda a llegar sin problemas. Muchísimas gracias...". Fue muy tierno...

Yo no lo veía tan claro, pero les dejé ir esperando que encontraran algún alma caritativa que les acompañara, al menos para el transbordo entre metros... Un minuto después de que desaparecieran de mi vista, a pasitos cortos pero seguros, pensé en algo que les hubiera solucionado todos sus problemas: el taxi, ese transporte público que yo nunca considero como opción y por tanto no suelo recordar. Creo que esa hubiera sido una buena ocasión para recomendarlo. Aunque también es verdad que ahora, esta pareja, si sobrevivió a la experiencia (¿alguien ha visto alguna noticia al respecto en los periódicos?), siempre podrá contar en su pueblito de Wyoming (o de Montana) que se subieron a un tren que iba por debajo de la tierra; y que los españoles olían mal, al menos los del metro ese.

Otro caso interesante que me ocurrió la semana pasada fue que una pareja de franceses me paró a la altura del puerto olímpico para preguntarme cómo se iba a las ramblas. Mis indicaciones (y mi acento, por supuesto) les debió de encantar (y mi precisión de que desde allí hasta las ramblas había 3740 pasos (esto lo explicaré otro día)), porque aprovecharon para preguntarme también por sitios para comer, hoteles baratos y bonitos en Barcelona, y transporte público apropiado. Esta claro que a estos turistas les das la mano y te cogen el brazo. Por ahora estos encuentros me hacen entretenido el paseo hacia el trabajo de cada mañana, pero como esto siga así creo que me compraré una gorra en la que ponga "no soy un guía turístico", o cuando Barcelona se llene realmente de turistas nunca lograré llegar al trabajo si cada uno con el que me cruzo me tomas como consejero. Así, de paso, no me quedaré con tantas historias inacabadas que imaginar, que es de esas cosas en las que uno procura no pensar porque si no no haría otra cosa en todo el día.

martes, mayo 08, 2007

La insoportable levedad del papel higiénico

La cantante Sheryl Crow ha propuesto que se limite el uso del papel higiénico para ayudar a la preservación de los bosques y luchar contra el cambio clímatico. Entre otras consejos prácticos, la cantante recomienda utilizar sólo un cuadrado de papel higiénico cada vez que se visite el baño, aunque al parecer, Sheryl comprende que a veces eso es imposible, pues también afirma que se puede ampliar hasta tres cuadros si la ocasión lo requiere.

Grande, Sheryl, grande...

Y sin embargo, tiene razón. La única pega que le pondría a su argumentación es que la cantidad de papel que uno usa no es el parámetro fundamental del problema, puesto que veo difícil convencer a alguien de que use sólo un cuadradito cuando desde pequeño su mamá le ha enseñado que "dos son mejor que uno". Quizás Sheryl debería pasarse por Europa para ver que, efectivamente, aquí usamos un número de cuadraditos similar, y que el ahorro se consigue... ¡haciendo los cuadraditos más pequeños!

Porque cualquiera que haya vivido o visitado EEUU se habrá percatado que esa es una de las grandes diferencias entre ese continente y Europa: allí todo es más grande, incluyendo el papel higiénico. De otras cosas que son más grandes ya hablaré otro día, hoy me centraré unicamente en el toilet paper (o, como dicen los franceses, papel de culo).

(realizo unas cuantas llamadas a la búsqueda de un dato que no logro encontrar entre la maraña de información que hay en la web)

Ancho del papel higiénico en España: 9 cm
Ancho del papel higiénico en EEUU: 11.5 cm

Así que Sheryl Crow ya tiene una meta: lograr que los fabricantes de EEUU reduzcan las dimensiones del papel. ¿O acaso un americano necesita más ancho para lograr el mismo efecto que un europeo? En verdad, si uno lo piensa bien, lo importante no es el ancho, sino el número de capas. Por tanto, desde aquí quiero proponer a los fabricantes europeos que den un paso más en su batalla contra el papel higiénico ancho y comiencen a fabricarlo en tiras de 2 centímetros. Eso sí, con doble capa y alerón trasero...

Por último, un dato de interés del que no quiero olvidarme es que los asturianos y los gallegos son los que más papel de vater gastan en España. Deberes para hoy: ¿hay una relación entre la cantidad de lluvia y el uso del papel higiénico?

[Nota: para los que todavía quieren saber más sobre este asunto y otros, la enciclopedia del papel higiénico resolverá todas sus dudas]

jueves, mayo 03, 2007

Desidia

desidia.

(Del lat. desidĭa).

1. f. Negligencia, inercia.



En el diccionario de la RAE deberían quitar esta definición y poner a cambio esta foto:

No es extraño que en una estación de tren nos comuniquen que el depósito de equipajes permanecerá cerrado un día en concreto. Pero cuando uno ve este cartel recordatorio de que el día 1 de julio de 2004 el depósito estará cerrado de las 23h a las 7h y uno mira su calendario y ve que está a día 27 de abril de 2007, los pensamientos aleatorios que surgen son múltiples. Entre todos esos pensamientos, uno cobra fuerza: "¿de verdad no hay nadie trabajando en esa ventanilla de atención al cliente que haya conseguido durante casi tres años reunir la energía necesaria para arrancar un folio pegado con trozos de celo?"

Desidia: cartel de información en la estación Porta Nuova de Verona.

Nota: este pensamiento aleatorio fue emitido en voz alta por una tiradora de hilos y olivas negras

[Actualización:
como bien dice javifields en los comentarios y confirma Loris Capirosi de palabra, me he confundido de cabo a rabo con este post. El cartel no dice que ese día permanecerá cerrado en ese horario, sino que ese cambio de horario se aplicará a partir de ese día. Ya les he escrito a los de la RAE para que pongan mi post bajo la entrada "metedura de pata". De todas formas, es un poco extraño que tomen como referencia del nuevo horario el que había hace tres años. ¿Cuántos años más dejarán ese cartel allí puesto?]

miércoles, mayo 02, 2007

El amor verdadero

En la casa de Julieta, en Verona (Italia), las parejas colocan un candado en la puerta para representar su amor. Vean ustedes un ejemplo:



Mi pensamiento (aleatorio) al verlo fue que un candado es quizás la peor metáfora de lo que debería ser el amor verdadero. Un candado para mí representa la posesión, la dependencia, la cerrazón, la inseguridad, el miedo, la envidia, los celos, la posibilidad de traición, la inmovilidad, el frío metal, la necesidad de contacto continuo, la desconfianza, la opresión, el estancamiento, la llave que lo abre, la violencia del cierre, ...

El amor verdadero no sé cómo se define, pero si tuviera que describirlo comenzaría diciendo que no es ninguna de las cosas mencionadas en el párrafo anterior.

lunes, abril 30, 2007

Energizing vs Relaxing

En este hotel no tienen muy claras las ideas:

En el mismo hotel te dan un champú energizante y un gel relajador


¿En qué quedamos? ¿Nos relajamos o nos energizamos?

Muchos proyectos prometedores acaban mal por fallos al fijar el mercado objetivo... O quizás sea yo el que no entiende el objetivo del hotel. Podría ser que estén buscando cabezas llenas de energía con cuerpos muy relajados...

Nota: este pensamiento aleatorio en voz alta fue de Cristina

jueves, abril 26, 2007

Tened cuidado: sed buenos

Tantas horas de trabajo tenían que dar sus frutos: he alcanzado cotas de concentración tan altas que mis pensamientos se convierten automáticamente en realidad.

Ayer, volviendo a casa en bicicleta, una chica se propuso adelantarme. Yo no tengo ningún problema en que me adelanten, y por tanto la dejé pasar. Lo interesante del asunto es que ella me quería adelantar a pesar de que yo iba justo detrás de un coche por una calle de un solo carril. Y el coche iba despacio porque delante de él iban otros dos ciclistas. Por lo tanto, la ciclista meteprisas consiguió adelantarme, pero únicamente para sustituirme en mi posición tras el coche.

La chica debía de tener mucha mucha prisa, porque intentó adelantar al coche. Y eso que cualquier ciclista con dos dedos de frente sabe que es un peligro adelantar a un coche por una calle de un solo carril y con multitud de gente en las aceras (i.e la calle Hospital en el Raval). Yo la observaba desde detras, pensando: "esta tía es tonta; se va a caer".

Diez segundos después la ciclista ya no era ciclista, sino caidista. En un cruce con otra calle la ciclista se subió a la acera, adelantó al coche acortando por el chaflán y se incorporó de nuevo al asfalto, chocándose con otra ciclista que iba por allí tranquilamente. Se pegó una buena.

Lo pensé y se cayó. Me sentí incluso culpable. Tened cuidado. No me hagáis acumular culpa. Sed buenos, sobre todo conmigo. Estoy pensando.

miércoles, abril 25, 2007

Desidentificar la política

En la investigación biomédica se suele realizar un proceso llamado "desidentificación". Desidentificar unos datos implica alterar la información que estos contienen para que no sea posible identificar a quién pertenecen unas ciertas características, tejidos o resultados experimentales. Por ejemplo, si yo pido datos de pacientes esquizofrénicos, los recibo sin nombre y apellidos, y únicamente un número me indica la correspondencia entre el paciente y sus características. Así, yo puedo publicar mis resultados tranquilamente, y el paciente tiene garantizado que nadie más que él y su médico podrán acceder a sus datos.

Este proceso, que puede parecer entre obvio y absurdo al lego en la materia, es una de las grandes cuestiones en la biomedicina: nadie quiere que sus datos vayan circulando por allí (pueden caer por ejemplo en manos de la aseguradora); por otro lado, los científicos necesitan datos reales para poder investigar. Hay numerosos programas informáticos dedicados a desidentificar, solución que en la ciencia parece funcionar muy bien.

Hoy quería proponer lo siguiente: aplicar la desidentificación a la política. A continuación esbozo las consecuencias prácticas que esto tendría:

1. En las elecciones, uno no votaría a personas sino a unos nombres en clave, en base a sus propuestas y a su pasado. El pasado vendría representado por las leyes que han votado, sus acciones, condenas judiciales, etc, etc. Sus propuestas vendrían en un programa sin fotos, siglas, eslogans, ...

2. No se anunciaría el resultado de las elecciones. Así, los ciudadanos no estarían contentos o disgustados con el gobierno en base a si ellos le votaron o no, sino por sus actos y las consecuencias de estos. Esto implicaría, por supuesto, que no se conocería la supuesta ideología de tu gobernante del momento. De esta forma lo juzgaríamos por lo que está haciendo o diciendo, y la gente no apoyaría o atacaría al político de turno basándose en su afinidad por unas supuestas ideas.

3. Los periodistas, columnistas, opinadores, tertulianos y demás creadores de opinión emitirían sus juicios en base al hecho, y no tal y como lo hacen en la actualidad (¿necesito explicarlo?). Al no saber quién ha dicho o hecho algo, el tertuliano debería pararse a pensar cuál es su opinión verdadera sobre un asunto, en lugar de posicionarse automáticamente en función de sus preferencias políticas.

4. Las noticias serían mucho más aburridas, es cierto, pero creo que a cambio lograríamos gente con opinión formada y no autoimpuesta.


Este pensamiento aleatorio viene provocado por nuestros políticos y medios de comunicación. No necesito dar ejemplos porque todos los conocemos. Lo único que sé es que, últimamente, yo mismo me encuentro pensando a favor o en contra de los hechos en función de quién lo hizo, y no por lo que hizo. Si un personaje me cae mal, cualquier cosa que opine la criticaré simplemente porque salió de su boca. Y viceversa. Y esto me tiene muy preocupado. Yo, al menos, me doy cuenta... pero tengo la sensación de que la gran mayoría de la población comienza a tomarse la política como el fútbol: hay que animar a tu equipo haga lo que haga. Y eso, es muy peligroso. E incorrecto.

Despertémonos... hay que comenzar a pensar por nosotros mismos. Una forma de hacerlo es desidentificando las cosas. Supongo que las propuestas que he mencionado anteriormente aún tardarán unos años en aplicarse, así que mientras tanto el ejercicio es el siguiente: ante cualquier hecho (e.g. OPA de Endesa; juicio 11M; ley dependencia; nacionalismo; ...) hay que preguntarse qué pensaría uno mismo si los protagonistas intercambiaran los papeles. Por ejemplo, si oyes a alguien diciendo "... porque mi país es el mejor ..." no lo odiarías/amarías en función de si se refiere a España o Cataluña, sino de tú opinión personal sobre pensar que alguien es mejor por ser de un país concreto; o si un señor denuncia injerencias del presidente del gobierno, no te parecería bien/mal en función de si es Aznar (y sus célebres directivos de confianza) o Zapatero (y su célebre OPA). Y así, hasta el infinito. Esta mañana mismo, escuchando mis dos emisoras de radio habituales, he oído defender/atacar casos que hace cinco años atacaron/defendieron en situaciones idénticas. Siempre en función de lo que les interesaba, claro. ¡Que asco!

Por eso, y hasta que logre que desidentificar la política de forma definitiva, cada uno debería comenzar a entrenarse a hacerlo el mismo. Por lo pronto, yo voy a comenzar a programar un filtro informatico que colocado en la oreja haga el papel de desidentificador.

Nota: sí, ya sé que mis posts son cada vez menos frecuentes. Hasta julio no creo que consiga aumentar la frecuencia, porque el día tiene 86400 segundos, y ahora mismo me veo obligado a dedicar la mayoría de ellos a esto.

jueves, abril 19, 2007

¿Cuándo se convierten las cosas en obvias?

En un artículo científico del año 1995 que he tenido que consultar hoy, me ha llamado la atención el siguiente texto:

To provide easy and broad access, we have made the scop database available as a set of tightly coupled hypertext pages on the world wide web (WWW). This allows it to be accessed by any machine on the internet (including Macintoshes, PCs and work-stations) using free WWW reader programs, such as Mosaic (Schatz & Hardin, 1994). Once such a program has been started, it is necessary only to ‘‘open’’ URL:

http://scop.mrc-lmb.cam.ac.uk/scop/

to obtain the ‘‘home’’ page level of the database.

Actualmente, sería inimaginable que alguien describiera en un artículo "by any machine on the internet (including Macintoshes, PCs and work-stations)" o "using free WWW reader programs" o incluso "necessary only to ‘‘open’’ URL". Si alguien explicara que las páginas web se pueden ver con cualquier tipo de ordenador, nos quedaríamos mirándole con cara de sorpresa, porque todo esto ha pasado a formar parte de eso-que-se-da-por-sabido. Y sólo han pasado 12 años.

¿Qué hay actualmente que necesitemos describir en detalle al explicarlo y que sin embargo dentro de 10 años pertenecerá al dominio de lo obvio?

A mí no se me ocurre ninguna idea... (seguramente porque me tengo que ir y no le he dedicado más de 3 segundos a pensarlo).

martes, abril 17, 2007

Fomentando mi lateralidad

Mi osteópata me ha dicho que tengo que fomentar mi lateralidad. Por lo visto, soy muy bilateral, y eso no es nada bueno.

A mí no me importan demasiado convertirme en una persona más lateral, pero los ejercicios que mi osteópata me ha recomendado hacer una vez cada hora no son adecuados para mi vida social. Mis compañeros de trabajo me miran raro; en el autobús la gente (fundamentalmente las mujeres) evitan entrar en contacto conmigo; mis amigos fingen no conocerme cuando me entreno a ser más lateral. Los comprendo (un poco), pero es que yo únicamente sigo las instrucciones de mi osteópata.

Transcribo sus palabras porque no me siento capaz de superarlas:

"Tú, te pones de pie cada hora y haces la postura de succión. Con una mano sujetas la teta imaginaria, te colocas al modo egipcio, pegas la cara contra la otra teta y la succionas. Es la vuelta a la posición más natural del hombre: la de mamar. Ya verás como pronto te sientes mejor."

Nota: Pondría un video de la representación que me hizo de la susodicha postura, pero me dio cosa sacar la cámara mientras me hablaba.


Alguien me ha propuesto que, aprovechando la pared libre de mi laboratorio, coloque allí un maniquí de goma que haga mi postura menos forzada. A mí no me parece mala idea, yo sólo deseo conseguir ser más lateral. Si alguien tiene un maniquí de sobras que me lo diga.

Gracias.

Nota: no es la primera vez que acudo a la medicina no convencional para sanarme... La historia de las semillas en mi oreja y la mochila llena de carne lo atestigua.

viernes, abril 13, 2007

Sobre transformacion de caras

Viernes, viernetes, ...

Jaume, mi proveedor oficial de páginas web que no sirven para nada pero que te entretienen un rato, me ha enseñado yet-another-webpage donde hacen transformación de caras. Sin embargo, esta es la más divertida y original que he visto:

http://morph.cs.st-andrews.ac.uk//Transformer/

Por ejemplo, transforma tu cara en un cuadro de Modigliani:


O, si se lo pides, te convierte en un bello afrocubano:




También hay la transformación a Manga, a cuadro de El Greco, a un chimpance, a mujer, ... Allí las tenéis todas para probar con vuestra propia foto y decidir qué opción es la que más os favorece.

Lo que más me ha extrañado es que cuando le he dicho que me convirtiera a mujer, me ha dejado tal cual, ni siquiera me ha quitado esta barba de tres días que llevo (y que me hace extremadamente atractivo): ¿debo enfrentarme a la realidad de que no soy más que una mujer con barba (y que ni siquiera merece la pena que se afeite)?

Lo dicho, viernes, viernettes, ... me pongo un tanto tontete.

jueves, abril 12, 2007

La miopía confirma la selección natural

La teoría más aceptada actualmente sobre cómo los seres vivos actuales han llegado a ser tal y como lo son hoy en día es la síntesis evolutiva moderna. Una parte importante de esta teoría es la selección natural, según la cual los seres más exitosos serán los que pasen sus características a las siguientes generaciones. Hasta hoy, la validez de la selección natural era discutida por algunos pseudocientíficos a base de mostrar casos que supuestamente demostraban los hechos que la susodicha teoría no alcanza a explicar, como el apéndice, el vuelo de las abejas o los miopes.

Hoy, me dispongo a echar abajo uno de esos contraejemplos: ayer descubrí que los miopes somos la mejor prueba de que la selección natural es cierta.

¿Y por qué?

Pongamos dos seres vivos como ejemplo, uno el ser vivo A (con la vista perfecta) y otro el ser vivo M (con una miopía exagerada). Primeramente, nos sentiríamos tentados a afirmar que A conseguirá reproducirse más (y mejor) que M, puesto que (i) todo el mundo sabe que los gafotas no son atractivos y (ii) hasta que se inventaron las gafas, M no veía tres en un burro, lo que le hacía menos competitivo que A a la hora de buscar pareja (y al salir a cazar). Sin embargo, ayer me di cuenta de que esa primera intuición no es válida: antes de salir de la ducha acerqué los ojos (y la vista) a la mampara de cristal y observé que no estaba precisamente limpia...

Porque es así: los miopes tenemos una ventaja evolutiva sobre los de vista perfecta, y esa es que no vemos la suciedad del baño, y por tanto nunca nos sentimos obligados a limpiarlo. Un miope entra y sale de la ducha (sin gafas, claro) sin percibir si hay pelos ajenos, hongos, manchas negras o restos de jabón. Y por tanto, entra en la ducha, se limpia, sale de la ducha y tiene el resto del día para reproducirse (o cazar). Sin embargo, una persona con la vista perfecta entrará en la ducha, quitará los pelos, luego frotará el plato y sacará el tenn bioalcohol, y si me apuráis, puede que incluso se resbale al intentar evitar algun microorganismo y se de un golpe en el trasero. Y mientras la persona de vista perfecta hace todas esas cosas (además, luego seguro que tiene que fregar el suelo porque había pelusas), todos los miopes de la ciudad ya están en la calle; y claro, los miopes no van a esperar a que Mr./Mss. vista perfecta acabe sus tareas, y se entregan a la reproducción con fruición y empeño (y a la caza). Y así, los miopes no sólo no desaparecen del mundo sino que se extienden de manera imparable: ¿no os habéis fijado que cada vez hay más gente con gafas (o lentillas)?

Apuesto lo que queráis a que nadie antes se había planteado el porqué de esa proliferación de la miopía, pero a partir de ahora ya hay una teoría a la que acudir: la selección natural. Ésta nos confiere ventajas competitivas a los miopes, y dentro de 10 generaciones ya nadie tendrá vista perfecta; a cambio, la única desventaja es que los baños estarán un poco sucios, pero creo que el tiempo libre que eso conllevará será muy beneficioso para la felicidad (y reproducción) humana.

martes, abril 10, 2007

Gutierrez

Lo primero que hacía Gutierrez al levantarse cada mañana era ir a la página web de su periódico favorito para leer los improperios, todavía frescos, que los columnistas lanzaban ese día contra los dirigentes del partido político que, según Gutierrez y los citados columnistas, era Satanás personificado en la tierra. Allí, se deleitaba con cada palabra, aspiraba cada mentira, sonreía con cada ironía y se enfurecía con los continuos errores que el gobierno cometía cada día. Gutierrez, en la intimidad de su casa y bajo la sombra de su ADSL a 20 MB, se confesaba a sí mismo en voz muy baja, casi murmurando, que se estaba volviendo un tanto masoquista: disfrutaba más con los errores ajenos que con los aciertos propios. Más tarde, después de las noticias de las nueve en su emisora de radio favorita, se iba a trabajar.

Gutierrez no era de los que se limitaba a leer y escuchar únicamente los medios de comunicación afines a su ideología. A veces, en su coche, durante la publicidad del programa de su locutor fetiche, cambiaba a la cadena del gobierno y se enfurecía con las mentiras que ésta lanzaba contra la oposición, con las descripciones inventadas de los logros del gobierno y con las cada vez más frecuentes descalificaciones dirigidas contra los que como él, tenían una ideología diferente.

Un día, allá por Navidades, en uno de esos cambios de emisora, escuchó cómo el locutor hablaba de la exitosa implantación del carnet por puntos, y de cómo éste había reducido notablemente el número de muertos en la carretera. Gutierrez, como todo buen creyente absoluto de una única idea, se revolvió en su asiento: "se lo están inventando". Más tarde, en el trabajo, Gutierrez se permitió una pequeña pausa para verificar que, efectivamente, sus odiados periodistas se habían inventado una vez más un éxito del gobierno. Pero, por mucho que tecleó diferentes combinaciones de palabras clave, no logró encontrar ni una sola confirmación de sus sospechas. Eso le enfureció mucho más de lo habitual: "no puede ser; no puede ser que Satanás haya hecho algo bueno".

Con el paso de los días el carnet por puntos se convirtió en su obsesión. Poco a poco, las noticias políticas dejaron de tener importancia para él, y ni siquiera las nuevas provocaciones del gobierno le producían esos pequeños escalofríos que tanto le gustaban antes. En el bar, mientras se tomaba su cafe matinal, dejó de prestar atención a sus compañeros de ideología, y tampoco estiraba la oreja para ver si conseguía captar alguna burrada de esos incultos jubilados a los que una vez oyó criticar la guerra de Irak. Al cabo de unas semanas Gutierrez llegó a un punto de obsesión en el que únicamente una cosa le interesaba: no podía ser que el carnet por puntos estuviera siendo un éxito.

Llegó la semana santa, las colas en las carreteras y los días de vacaciones. Ese lunes de sufrimiento y vuelta al trabajo, Gutierrez no se presentó en la oficina. Su jefe se extrañó, porque Gutierrez casi nunca faltaba, no era de esos vagos que abusaban de las bajas laborales a base de enfermedades finjidas, y cuando realmente estaba tan mal que no podía trabajar, como con aquella gripe intestinal del año anterior, llamaba a primera hora de la mañana para avisar que no iría ese día. Cuando el martes el jefe vio que Gutierrez tampoco estaba frente a su ordenador, le pidió a la secretaria que llamara a casa de su subordinado para ver qué ocurría.

Una hora más tarde la secretaria llamó a la puerta del despacho del jefe, temerosa de interrumpir la reunión pero convencida de que hacía lo que debía. El jefe la interrogó con su mirada desde su mesa, sin levantarse, y la secretaria habló: "es Gutierrez, señor director, he hablado con su sobrino y me ha dicho que se mató ayer en el coche, que se salió de la carretera y se llevó con él a otro coche y a sus cuatro ocupantes. Se murieron todos. Los cinco...". Luego, la secretaria salió llorando del despacho.

Esa noche, antes de irse a casa, el jefe de Gutierrez buscó la noticia del accidente. En uno de los periódicos, leyó: "103 muertos en las vacaciones de semana santa: fracasa el carnet por puntos del gobierno. El director de la dirección general de tráfico se había propuesto lograr una cifra de muertos inferior a 100, pero un accidente a última hora de ayer fustró su objetivo. P.G.C., natural de ...".


Nota: Gutierrez, en el paraíso reservado a los buenos creyentes absolutos, sonrió satisfecho para sí mismo: "je, je, je... ya lo decía yo: es un fracaso". Luego, dedicó su inmortal existencia a la contemplación de su propio logro.

viernes, abril 06, 2007

La banana y Dios

Leo en el blog de Bernat de Deu (al que conocí en una fiestecilla que hicimos en la terraza del piso 42 del edificio de Alberto, bajo el Empire State) que hace un tiempo se ha 'estrenado' en Internet una web llamada GodTube. Como su nombre indica, es un YouTube dedicado a Dios; o más concretamente, al Dios cristiano-americano.

Entre las maravillas de la susodicha página web encontramos este video, que no tiene desperdicio:





Para los que el inglés no es su fuerte, un resumen de lo que dice este hombre:

  • les presentamos la pesadilla de los ateos: el plátano.
  • el plátano y la mano están hechos el uno para el otro.
  • pueden comprobar que el fabricante de la banana, Dios todopoderoso, la ha provisto de una superficie que no desliza, para que sea fácil sujetarla.
  • si observan la parte superior, Dios, al igual que los fabricantes de latas de refrescos, ha dotado al plátano de un 'abridor'.
  • observen que su parte superior esta diseñada de una forma que facilita su entrada en la boca.
  • en serio, toda la creación testifica el genio diseñador de Dios.


Y sí, aunque no os lo creáis, lo dice en serio. Y sí, aunque no os lo creáis, tiene su público, como ya expliqué en un post anterior.

Obviamente, este video puede dar lugar a todo tipo de imaginaciones, unas perversas, otras pervertidas, otras divertidas y otras todo al mismo tiempo. Las más obvias ya las habéis pensado al observar el video (¿cómo no se da cuenta el tío que habla que al abrir el platano y metérselo en la boca todo el mundo (repito: todo el mundo, tú también) está pensando en todo menos en un plátano?). Hay gente que ahora se dedica a hacer videos imitando al del plátano: por ejemplo, hay uno que ha conseguido demostrar la no existencia de Dios comiéndose una piña: no le cabe en la mano, pincha al sujetarla, no tiene abridor y no le cabe en la boca.

¡Tantos siglos discutiendo sobre si Dios existe o no y todo se reducía a intentar comerse una piña!

lunes, abril 02, 2007

La verdadera democracia y su aplicación práctica

A veces, sobre todo en los días de lluvia, me gusta imaginar que los autobuses, en lugar de llevar pulsadores de petición de parada, llevan pulsadores para votar si 1) quieres parar; 2) no quieres parar; 3) te da igual parar. Si algún ayuntamiento hiciera caso a mi imaginación y pusiera esos pulsadores, lograrían implementar la verdadera democracia: si la mayoría de los pasajeros no quiere parar en la plaza de Colón, ¿por qué perder tiempo con esa parada en la que únicamente bajará una persona?

Así, ante el anuncio de nueva parada, todo el mundo emitiría su voto presionando el botón correspondiente. El conductor debería esperar a que faltaran diez segundos para llegar a la parada y entonces, mirar el resultado de la votación y en función de éste, continuar su camino o hacer la parada. Claro, habría que regularlo bien para no generar fricción entre los pasajeros. Las medidas básicas en las que puedo pensar ahora son: (i) anonimato del voto; (ii) necesidad de mayoría absoluta; (iii) segunda vuelta de votación para casos conflictivos (e.g. un niño que llega tarde a clase podría pedir el amparo del conductor, y éste sometería de nuevo la decisión a votación aportando el nuevo dato por la megafonía).

Esto sería muy facil de implementar en los autobuses. En realidad, lo que no entiendo es que no lo hayan puesto ya en funcionamiento. Además, haría más entretenidos y emocionantes los viajes en autobus, y los días de lluvia dejarían menos tiempo para pensar. Sin embargo, en otros ámbitos sería de aplicación un poco más complicada, pero sus efectos beneficiosos están más que claros.

Por ejemplo, me gustaría poder aplicar una idea similar a "fumar" versus "no fumar" en los bares. Actualmente, un bar establece si se puede fumar o no (i.e. lo que en este maravilloso país implica que siempre se puede fumar) pero sería mucho más justo si la gente votara en todo momento si ellos quieren que se pueda fumar o no. Un contador indicaría el estado de las votaciones, y los fumadores tendrían que esperar a tener mayoría (¿absoluta?) antes de encender un cigarrillo. Así, en el bar se fumaría o no en función de lo que la gente quisiera en ese momento.

Estoy seguro de que este tipo de votaciones, además de hacer más entretenida la existencia y mejorar nuestra calidad de vida, daría lugar a un nuevo tipo de relación social: yo, por ejemplo, iría mesa a mesa intentando convencer a la gente de votar para no fumar. Y el inmediato efecto secundario de esto sería que la gente hablaría más (e.g. ¿qué vas a votar?), se conocerían mejor (e.g. ¡ah! ¿tú también necesitas bajar en el paseo marítimo?) y se crearían más parejas (e.g. ya que ninguno fumamos y siempre nos bajamos en la misma parada, vivamos juntos); y a más parejas, más hijos (e.g. ya que vivimos juntos... ¿por qué no procrear?).

Europa se está quedando vieja, señoras y señores. Necesitamos aumentar el índice de natalidad. Ergo, implanten las propuestas que aquí he descrito, estimados políticos.

Nota: aunque no conscientemente, creo que este pensamiento aleatorio se debió empezar a generar cuando en mi anterior empresa, un compañero desarrolló una aplicación para que los clientes votaran en tiempo real sobre si las presentaciones que les hacíamos les gustaban o no. Os aseguro que no es agradable estar hablando y ver que la barra de aceptación del cliente comienza a ir hacia el rojo...

jueves, marzo 29, 2007

Dime qué vendes y te diré cómo eres

Hay numerosos refranes (yo me sé uno) que ilustran ese parecido que hay muchas veces entre lo que somos y lo que hacemos, qué comemos y qué pinta tenemos, con quién vamos y en qué nos convertiremos. Sin embargo, antes de pasar por el zoco de Meknes, Marruecos, yo no sabía que a uno, al cabo de muchos años, se le pone cara de lo que vende. Creo que no encontraréis un ejemplo más claro (click para ampliar):

El carnicero de camellos y el camello; ¿parecido razonable?

miércoles, marzo 28, 2007

Suicidio masivo de insectos

Hay una especie de insectos que ha decidido sucididarse por completo. A imagen de la (falsa) leyenda de los famosos lemmings que, hartos de su existencia, se tiran por un precipicio, estos insectos (de verdad) han decidido suicidarse y no dejar rastro tras ellos. Yo no tendría mayor problema con esta actitud si hubieran elegido un sitio menos molesto para ir a morir, ya que siempre he pensado que si alguien está harto de su vida tiene todo el derecho a deshacerse de ella... Pero la verdad, que lo hagan en mi cocina no me hace ninguna gracia.

Cada mañana, cuando me levanto, lo primero que hago (después de ponerme las gafas) es ir a ver cuántos insectos se han suicidado durante la noche. Para ello no tengo que buscar por toda la casa, puesto que estos insectos siempre dejan su cadáver en el mismo lugar: la esquina superior izquierda de la madera que rodea a mi fregadera. Unos días son 3 y otros 17, pero siempre, siempre, sus pequeños cuerpos se acumulan en los escasos 2 centímetros cuadrados que forman la esquina de mi encimera.

Quizás he descubierto una especie de insecto nunca hasta ahora descrita. Eso sería un gran acontecimiento: una nueva especie (en vías de extinción, lógicamente, por culpa de su actitud) en pleno Raval. Creo que el procedimiento a seguir en estos casos es proveer de documentos gráficos que prueben la existencia del animal en cuestión y dar una breve explicación de sus constumbres. Además, por supuesto, recae en mí el honor de darle nombre.

Nombre científico: Suicidirus ravalensis

Prueba gráfica:

Descripción: este bicho nace y luego viene directamente a morir a mi cocina. Por el camino hacia mi cocina supongo que se reproduce. O quizás, pero es una hipótesis en la que no quiero pensar, ¡se reproduce en mi misma cocina!

A veces, muy pocas, me levanto pronto y encuentro a alguno de estos insectos todavía vivo. He intentado comunicarme con ellos para saber por qué 1) han decidido morir y 2) han elegido mi casa para hacerlo, con la esperanza de convencerles de cambiar tal actitud (al menos, en el punto (2)). Nunca he tenido respuesta. También he intentado mantenerlos con vida en un tarro de cristal, para mostrarles que las cosas no están tan mal y que a pesar de las tesis, de nuestros políticos y de nuestros medios de comunicación, se puede ser feliz y evitar ir a caer muerto en una cocina. Nunca han sobrevivido al amanecer desde el tarro. Esta misma mañana he aplicado mi último recurso: he llevado a uno de ellos, ya agonizante, hacia el agujero que comunica mi casa con la de mi vecino, con la intención de que vean que hay muerte más allá de mi cocina.

(Voz de Feliz Rodriguez de la Fuente) Pero mañana tras mañana, preveemos que el Suicidirus ravalensis elejirá ir a sucidarse al lugar donde generaciones enteras de ellos han encontrado una muerte segura. Y nosotros, estaremos allí para contárselo. ¡Un cordial saludo!

lunes, marzo 26, 2007

¿Hasta dónde vamos a llegar?

Siempre nos hemos reído de los estadounidenses por las típicas historietas (algunas leyendas urbanas, otras ciertas) en las que las empresas se ven obligadas a prevenir sobre peligros obvios en los manuales de instrucciones. Por ejemplo, la famosa (e inventada) señora que metió a su perro en el microondas o las grandes letras rojas que en el parasol de mi coche indicaban: "Attention, do not drive with the sunshade on".

Todos los que hemos vivido en EEUU tenemos nuestras historias al respecto, y bien que nos reímos, pero creo que haríamos bien en comenzar a mirarnos a nosotros mismos con esos ojos críticos. La última prueba, aquí:

Un paquete de pescado congelado en el que indican que "contiene pescado"

Vale, admito que el potón no es el pez más conocido del mundo... pero, ¿hacía falta indicar en un paquete de pescado congelado que éste "contiene pescado"? Lo raro sería lo contrario, ¿no?, comprar pescado congelado y que allí pusiera "no contiene pescado".

¡Atención! ¡Stop! Acabo de buscar una foto del potón, y resulta que el bicho en cuestión es un calamar gigante:

El potón es el que no lleva tarjeta de identificación

Ahora ya no sé si el potón me sirve para refrendar mi argumento de que cada vez nos estamos volviendo más paranoicos... Es más, ahora no entiendo nada: ¿a quién se le ocurre comprar calamar gigante? ¿Quién tuvo la brillante idea de llamarle "potón" a este calamar? ¿un paquete de calamar gigante congelado tiene que llevar una indicación de que contiene pescado? ¿qué significa "pescado"?

pescado.

(Del lat. piscātus).

1. m. Pez comestible sacado del agua por cualquiera de los procedimientos de pesca.

2. m. Abadejo salado.


¿Qué significa abadejo?

abadejo.

(Quizá de abad).

1. m. bacalao.


Por tanto, y dado que el potón no es un pez (y tampoco un bacalao, que yo sepa)... ¿para qué nos advierten de que contiene "pescado"? ¿Es esto una muestra de algo mucho más grave que lo que yo originalmente había concebido? Yo veía prevención innecesaria en ese letrero, pero ahora me veo obligado a preguntarme: ¿están intentando meternos miedo advirtiendo de que cosas que no contienen pescado sí que lo contienen? ¿van a poner "contiene pescado" en los cereales Kellogs? Y llevando el argumento al extremo: ¿van a comenzar a advertirnos sobre peligros que en realidad no son ciertos?

Necesito una explicación. La única en la que puedo pensar tras muchas horas dándole vueltas al asunto es que el calamar este come muchos peces, y por tanto, "contiene pescado". Pero la verdad, este argumento no me acaba de convencer... todavía no he visto ningún letrero en los filetes de ternera advirtiendo de que "contiene hierba".

Nota: ya sé, ha sido el post más caótico de mi existencia, pero cuando se rompen los planes previamente establecidos (i.e. escribir sobre la paranoia del etiquetaje preventivo) no soy el rey de la improvisación.