domingo, agosto 13, 2006

Ser ciego y no saberlo

Lectura recomendada:

Un antropólogo en Marte
Oliver Sacks
Compactos Anagrama


Entre otros casos neurofisiológicos descritos, un hippie con amnesia y ciego que no es consciente de ser ciego. Un día le llevaron a un grupo de aprendizaje de braille, a lo que el respondió muy indignado: "¿por qué me traéis a este lugar lleno de ciegos?"

Un tumor extirpado del cerebro le ha dejado una secuela curiosa: es ciego y además de no recordar el pasado inmediato ni de ser consciente de que hay un futuro, es incapaz de cobrar consciencia de que no ve nada: se sienta delante de la televisión, habla de la vistas que se ven desde la ventana, etc etc. Y no es que esté simulando: simplemente no es capaz de relacionar el no tener imagenes con el hecho de estar ciego.

Eso me ha hecho pensar en lo siguiente: ¿cuántas cosas "somos" de las que no somos conscientes?

Ser ciego y no darse cuenta puede parecer absurdo... Pero:

- ¿ser un pesado y seguir siéndolo?
- ¿oler mal y no darse cuenta (e incluso hablar de otras personas como malolientes)?
- ¿cantar horriblemente y querer dedicarse a la música?
- ¿escribir lamentablemente y corregir a otros?

Y tantas otras... de algunas he sido protagonista absoluto y de otras testigo. Y siempre me resulta inexplicable como se puede estar tan ciego ante la ceguera propia...

1 comentario:

Ludwig Wilhelm Szczepaniak dijo...

Interesante...no me imagino a mi mismo,